Escudo de la República de Colombia
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Con una eucaristía oficiada en el Aula Máxima Pedro Nel Gómez de la Facultad de Minas y la declaración de su espacio de egresados como la Sala de  Egresados Nicanor Restrepo Santamaría, se rindió homenaje al fallecido ingeniero y empresario antioqueño.

El doctor Nicanor siempre sostuvo que los reconocimientos eran para los héroes, sin embargo, su hijo menor, Tomás Restrepo, está convencido de que su padre “se sentiría muy orgulloso de este homenaje en su Alma Máter; a él le gustaba mucho ir a la Universidad a dictar clases, conferencias y demás, entonces sé que se sentiría agradecido de estar hoy aquí”.

La Sala de Egresados de la Facultad de Minas es un espacio que cobró vida hace tres años, cuando las directivas vieron la necesidad de resaltar el valor de los egresados del claustro, dada su importancia a nivel regional y nacional. 

John Willian Branch, decano de la Facultad, destaca que “los conocimientos y experiencias de Nicanor Restrepo Santamaría estuvieron siempre al servicio de la ciudad, la región y el país”, y por esta razón él representa el sello de lo que es y debe ser un egresado de la Facultad de Minas, el cual se distingue por su carácter científico, técnico y humanístico de calidad.

Además de su formación profesional y de su contribución al progreso de la sociedad colombiana, Nicanor fue un defensor  de la paz que nunca tuvo miedo a pensar diferente, a hacer público ese pensamiento y a exhortar en los otros el pensamiento y la actitud crítica.

A propósito, Carlos Alfredo Salazar, vicerrector de la Sede,  recuerda el compromiso de Nicanor con la Universidad y que, “aun en sus últimos días deambulaba por el campus e iba con fervor a clases”.

Si bien no es fácil despedirse de los seres queridos Tomás Restrepo sostiene que tras la partida su padre les dejó una paz muy grande, “se fue con la tarea completamente hecha y nos dejó el ejemplo de vida de una persona que no tiene pendientes con nada ni con nadie. Además de esa paz que él tanto promulgaba y que vivía como un principio fundamental”.

Aunque Nicanor buscó siempre la paz en Colombia y fue un defensor de conseguirla a través de una salida negociada, no logró ver su sueño hecho realidad. Sobre este tema el decano sostiene que una de las enseñanzas más valiosas del ilustre antioqueño es que la paz se hace con hechos y no con palabras. “Nicanor demostró que la sociedad se puede transformar y para eso hay que propiciar los hechos a partir de las oportunidades en educación y trabajo, principalmente”, argumentó.

“Yo soy un mayordomo y no el dueño”,  es una de las frases de batalla de Nicanor Restrepo Santamaría que hoy se hace tangible en la Sala de Egresados de la Facultad de Minas, a la que su nombre le imprime la marca de pensar diferente y de fortalecer el espíritu innovador y de avanzada para garantizar la trasformación social, económica y cultural.