Escudo de la República de Colombia
A- A A+

Un foro de ciudad, orientado por la pregunta ¿qué respiramos?, fue la ocasión para que los expertos en temas ambientales de las principales universidades públicas y privadas presentes en el Valle de Aburrá  compartieran sus investigaciones y opiniones con los funcionarios encargados de ejecutar las políticas públicas al respecto.

  • Expertos y funcionarios públicos le hablaron a la ciudadanía sobre la situación del aire en el Valle de Aburrá.

    Expertos y funcionarios públicos le hablaron a la ciudadanía sobre la situación del aire en el Valle de Aburrá.

  • El profesor Sergio Orrgeo, director del Instituto de Estudios Ambientales de la U.N. Sede Medellín, fue uno de los expertos que participó en el foro. Foto: Cortesía Alcaldía de Medellín.

    El profesor Sergio Orrgeo, director del Instituto de Estudios Ambientales de la U.N. Sede Medellín, fue uno de los expertos que participó en el foro. Foto: Cortesía Alcaldía de Medellín.

  • ¿Qué respiramos?, fue la inquietud sobre la que reflexionaron expertos en temas ambientales de las principales universidades públicas y privadas presentes en el Valle de Aburrá.

    ¿Qué respiramos?, fue la inquietud sobre la que reflexionaron expertos en temas ambientales de las principales universidades públicas y privadas presentes en el Valle de Aburrá.

    Aspectos como movilidad y sociedad civil, el diagnóstico y monitoreo de la calidad del aire del área metropolitana del Valle de Aburrá, los efectos sobre la salud y la valoración económica de los costos ambientales, fueron presentados por los académicos durante el foro organizado por la Corporación Universitaria Lasallista, la Escuela de Ingeniería de Antioquia y las universidades de Antioquia, de Medellín, CES,  EAFIT, Pontificia Bolivariana  y la U.N. Sede Medellín.

    Para hablar sobre la calidad del aire, la profesora María Victoria Toro de la U.P.B. se refirió al trabajo realizado durante más de 20 años mediante el convenio de cooperación científica y tecnológica Red Aire.

    “Respecto a material particulado, que es el problema más regular que se presenta en cuanto a contaminación en el Valle, podemos decir que para los últimos años ha incrementado el pm10 y pm2,5 por las condiciones meteorológicas y el crecimiento del parque automotor”, dijo la experta. Y agregó que las fuentes móviles entre las que destacan el transporte de carga y las motocicletas son las que más contaminan seguidas por fuentes fijas como la industria, particularmente los sectores textil y de bebidas y alimentos.

    Sobre los efectos en la salud estudios conjuntos entre la Secretaría de Salud y Red Aire revelan que aproximadamente 9.2% de muertes naturales en el Valle de Aburrá están asociadas o se atribuyen a la contaminación del aire.  A propósito, el médico Juan Gabriel Piñeros y profesor de la U. de A. señaló que la contaminación del aire es el problema que más costo genera para el sector salud lo cual se agrava debido a que no hay un sistema de vigilancia de los efectos que sobre esta generan los contaminantes.

    “La contaminación del aire en la salud produce problemas a nivel endotelial, es decir de los vasos sanguíneos y conlleva a enfermedades cardio y cerebrovasculares; está asociado con aumento de riesgo de sufrir hipertensión arterial, con enfermedades respiratorias e infecciones respiratorias porque disminuyen la capacidad del sistema inmunológico de responder a los agentes infecciosos. Hay una correlación entre la polución y las enfermedades mentales y la polución del aire en su conjunto es un agente cancerígeno”, sostuvo Piñeros.

    Entre los retos para el sector salud, desde la investigación, aparecen lograr mediciones más precisas, construir un sistema de vigilancia de salud ambiental y diseñar políticas públicas de carácter intersectorial que apunten a solucionar el problema.

    La situación de la salud es uno de los elementos importantes respecto a la valoración económica de los costos ambientales. Según el profesor Sergio Orrego de la U.N. Sede Medellín el coste también incrementa por cuestiones como “mortalidad, sufrimiento por enfermedad, pérdida de productividad, afectaciones en agricultura y deposición de lluvia ácida, entre otras”.

    Orrego también señaló que es crucial visibilizar los costos ambientales del desarrollo y para ello se necesitan acciones concretas. “Yo propongo que en un periodo de seis meses sinteticemos la información sobre la situación del aire en la región del Valle de Aburrá y la hagamos pública para el servicio de la ciudadanía. Para eso estamos las universidades”.

    Finalmente, los servidores públicos Eugenio Prieto Soto, director del Área Metropolitana, y Óscar Hoyos Giraldo, secretario de Medio Ambiente de Medellín, coincidieron en que es fundamental el trabajo conjunto con la academia e involucrar también a la ciudadanía. Para el 2017 la iniciativa SOS por el aire continuará trabajando en propuestas desde la investigación que puedan llevarse a la acción.

    (FIN/CST)

    14 de diciembre del 2016