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Tener un sentido de familiaridad, vivir en respeto con la naturaleza y la diferencia, aceptar y volver a las raíces con amor, alegría y honestidad, son parte de las acciones transformadoras que propone esta filosofía de origen africano, arraigada y promovida en la cultura afrocolombiana.

  • Para ver la sesión completa de esta cátedra puede ingresar a https://www.youtube.com/watch?v=p4QqaXjVdxs&t=2202s Foto: reproducción.

    Para ver la sesión completa de esta cátedra puede ingresar a https://www.youtube.com/watch?v=p4QqaXjVdxs&t=2202s Foto: reproducción.

  • “La filosofía el vivir sabroso nos invita a vivir de otro modo, estar con la naturaleza y con los otros y las otras, hacernos personas con los vivos y también con los muertos, tiene que ver en cómo nos construimos los seres humanos en armonía”, Ángela Mena. Foto: cortesía pixabay

    “La filosofía el vivir sabroso nos invita a vivir de otro modo, estar con la naturaleza y con los otros y las otras, hacernos personas con los vivos y también con los muertos, tiene que ver en cómo nos construimos los seres humanos en armonía”, Ángela Mena. Foto: cortesía pixabay

  • Una educación que permita vivir sabrosos tiene un reto en los maestros, y es como incluir el humor creativo en la clase, es un invitado a ponerle gusto y gracia a su espacio académico. Foto: cortesía pixabay

    Una educación que permita vivir sabrosos tiene un reto en los maestros, y es como incluir el humor creativo en la clase, es un invitado a ponerle gusto y gracia a su espacio académico. Foto: cortesía pixabay

    El vivir sabroso fue el eje central de la tercera sesión de la cátedra Saberes con Sabor, producida por la UNAL Medellín con el apoyo de la Academia Colombia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, y que contó con la participación de Ángela Emilia Mena Lozano, docente e investigadora de la Universidad de Antioquia, Yeison Arcadio Meneses, profesor, magister en educación y doctor en Estudios Ibéricos y Latinoamericanos y Román Castañeda, docente de la UNAL Medellín y coordinador de esta Cátedra.

    “Esta filosofía fue ombligada en el Chocó, allí tiene su surgimiento, con un territorio en clave del rio, que nos invita a embarcarnos y mantenernos en movimiento; habla también de resistencia y re existencia, del sentido de la familiaridad, no solo con los lazos biológicos sino con esa familia extendida: la comunidad. Sin embargo, El disenso también está en la filosofía del vivir sabroso, no tenemos que estar de acuerdo en todo, podemos estar en orillas distintas, pero en ese blanco y negro se trata de buscar los grises, los bordes y como vamos entretejiendo para tramitar los disensos sin necesidad de exterminar al otro”, aseguró la docente Mena Lozano.

    Orígenes ancestrales: vivir en armonía

    El vivir sabroso ha estado presente en África de muchas maneras y en diversos contextos, uno de los más conocidos es el caso de Sudáfrica y Nelson Mandela, que, en lugar de buscar una venganza por tantos años de racismo estructural, propone un cambio y una restauración para todos los sudafricanos, una vida sabrosa sin importar si son blancos o negros.

    “Esto llega a nuestro contexto de la mano de los y las africanas que fueron esclavizadas, pues venían con nada en las manos, pero en la mente y el corazón traían una forma de vida en armonía con los otros y las otras, una manera de tramitar los conflictos de tal suerte que la vida primara. Esta forma de pensar ahora hace parte de las diásporas, ese sabor por la vida y por el encuentro por los otros y las otras, el ejercicio comunitario está en estas raíces y hace que se repita en los distintos territorios”, dijo Ángela Mena Lozano.

    Esta filosofía de vida se ha transmitido de generación en generación gracias a las existencias de los mayores y las mayoras, que, con consejos, proverbios, dichos y encuentros en las mingas, los palenques y las tongas permean la realidad de los más pequeños, dándole un valor importante a la palabra, incluso por encima de la letra, que en muchos casos le fue negada gracias a las conductas esclavistas.

    “Por ejemplo hay algo que nos decían siempre desde niños y es que ‘toda plata no se gana’, refiriéndose a dineros ilícitos, pues si hay que hacer algo malo y afecta a otra persona, era mejor no ganarse ese dinero. También el respeto por lo ajeno, y el valor de la conciencia es muy importante en esta filosofía, pues sin que nadie nos diga que hacer, hacemos el bien. Esto se ha transmitido con la palabra, el ejemplo, los dichos, los juegos, los versos”, afirmó Ángela Mena Lozano

    Por su parte, el docente Román Castañeda destacó la importancia del cuidado de las relaciones en esta filosofía, “ser capaz de relacionarse de manera correcta y derecha con el otro, además de lo importante que es el ejemplo, pues este es base de la enseñanza, todo enfocado en resaltar la importancia de lo colectivo”.

    El vivir sabroso en la educación formal

    Según la invitada Ángela Mena, el vivir sabroso se puede transpolar a otros contextos del país, como el educativo, pues considera que la educación actual se instrumentalizó de tal manera que los chicos van a la escuela y a la Universidad con la finalidad de pasar el curso, la materia, es una perspectiva cuantitativa, produccionista, aprender para desarrollar un trabajo, no para ser mejores seres humanos.

    “Una educación que busque vivir sabroso no es del dejar hacer, es hacer gustoso, es un gusto por aprender, cómo podemos lograr que ir a la escuela sea algo deseado por los estudiantes porque tendrán espacios de aprendizaje y acogida, con lo cognitivo y lo afectivo puesto sobre la mesa. Lo otro es cómo ponemos en dialogo el contexto cultural propio con los contenidos académicos para solucionar problemas concretos y reales de nuestro territorio”.

    “En esa relación con la academia, uno podría relacionarlo con la justicia epistémica, cómo podernos leer desde las potencias y las africanías, volver a los lenguajes, y cómo a través de ellos se dibuja el mundo en el que se quiere vivir, interpretarlo desde nuestras propias voces, y en ese sentido procurar unos diálogos que permitan en la academia, disfrutar del saber. Una armonía que sea un asunto melódico y enriquecido con diferentes tonalidades”, comentó Yeison Arcadio Meneses.

    La energía femenina en el vivir sabroso

    Esta forma de vida está muy relacionada con las enseñanzas ancestrales de las mujeres de la comunidad, las matronas y mayoras, que, con su sabiduría y capacidad de amor, levantan una comunidad con valores éticos y sociales.

    “Muchos de nuestros aprendizajes son de las mujeres, y cuando se habla de buscar una energía femenina se dice que tendríamos una sociedad mejor, nos entenderíamos mejor si trabajamos esa energía creadora, en modo de parir una sociedad justa, dar a luz ideas transformadoras. Este concepto es tanto para mujeres como para hombres, pues el patriarcado también les hizo mucho daño a ellos, por lo que hay que poner una actitud sanadora, tranquila, necesaria para vivir sabroso”, concluye Ángela Mena Lozano.

    (FIN/DQH)

    28 de abril de 2022