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Falleció recientemente.  Participó en la planificación del Metro y le dio un impulso al sistema de transporte insignia de la capital antioqueña. Era egresado de Ingeniería Civil de la Facultad de Minas de la UNAL Medellín y gracias a su saber contribuyó a la movilidad y a la ciudad desde la academia. La Sede lo recuerda y destaca su importante labor. 

  • A Rodrigo Salazar Pineda le gustaba argumentar y proponer. En la ciudad se desempeñó como secretario de Transporte. Foto: Liliana Suárez.

    A Rodrigo Salazar Pineda le gustaba argumentar y proponer. En la ciudad se desempeñó como secretario de Transporte. Foto: Liliana Suárez.

  • John Jairo Posada Henao, exalumno de Rodrigo Salazar Pineda, lo recuerda como una persona seria, pero a la vez alegre. Foto: Margarita López.

    John Jairo Posada Henao, exalumno de Rodrigo Salazar Pineda, lo recuerda como una persona seria, pero a la vez alegre. Foto: Margarita López.

  • Rodrigo Salazar Pineda hizo parte de los equipos que planearon el Metro de Medellín. Foto: tomada de www.metrodemedellin.gov.co - bit.ly/3jCIsZ4

    Rodrigo Salazar Pineda hizo parte de los equipos que planearon el Metro de Medellín. Foto: tomada de www.metrodemedellin.gov.co - bit.ly/3jCIsZ4

  • Rodrigo Salazar Pineda fue profesor de Transporte urbano en la UNAL Medellín. Foto: Oficina de Comunicaciones de la Facultad de Minas.

    Rodrigo Salazar Pineda fue profesor de Transporte urbano en la UNAL Medellín. Foto: Oficina de Comunicaciones de la Facultad de Minas.

    Convencido de lo que, según él referían los técnicos de transporte a nivel internacional, Rodrigo Salazar Pineda replicó alguna vez que, de las 24 horas del día, una metrópoli no puede sobrepasar dos en la suma de los tiempos de viaje, ni que los usuarios deben gastar más del 8% de sus ingresos. Le hizo entonces un llamado de atención a la ciudad en 2015, a través del programa La Fuerza de los argumentos de la Universidad de Antioquia, por excesos en ambos aspectos. 

    Él, ingeniero civil de la Sede, planificador de transporte y medio ambiente de la Universidad de Birmingham (Inglaterra), exprofesor de la Facultad de Minas de la UNAL Medellín y exsecretario de Transporte municipal, era pensador y un buen crítico, en el sentido en que no solo rechazaba lo malo sino que también alababa lo bueno, según su exalumno y ahora profesor del Departamento de Ingeniería Civil, John Jairo Posada Henao.

    Salazar Pineda, agrega el docente, fue una persona muy inquieta desde su juventud no solo por la planificación sino también “por las formas de mejorar las cosas para la sociedad. Era muy visionario”. Tal vez con esa premisa participó en los grupos de trabajo que proyectaron el sistema de trasporte de la ciudad que fue pionero en el país.

    En el texto Metro de Medellín, 20 años de un sueño de movilidad, publicado en 2015, la Facultad de Minas recuerda la losa conmemorativa que reposa en la Alcaldía de Envigado en la que está inscrito: “en este lugar se gestó la idea del Metro en el año 1962”. La publicación indica que ahí, donde es hoy la capilla del centro administrativo de ese municipio, “hace 53 años estaba ubicada la oficina de Rodrigo Salazar cuando le nació la idea de que Medellín y sus alrededores deberían tener un sistema de transporte ágil que cubriera la mayoría del territorio de norte a sur y que además fuera cómodo y económico”.

    En las memorias que escribió el mismo Salazar Pineda está que el Metro se gestó en 1962 cuando él era estudiante de último año de Ingeniería Civil de la Facultad de Minas y fue director de Planeación. Sobre esto dijo: “nosotros no sabíamos nada de ciudades, tuve que estudiar”.

    Tenía predilección por el transporte como bien común, por eso se sentía orgulloso del Metro, tanto que era, según él, su sistema predilecto para movilizarse. En cada viaje, contó en 2015 en la Publicación de la Facultad de Minas, se sentía cómodo en sus instalaciones y reconoció en su momento que había “muchas cosas que mejorar, fortalecer los sistemas integrados y establecer prioridades, pero sin duda fue el inicio de un cambio no solo en términos de movilidad sino de cultura ciudadana”.

    Él no era celoso de su conocimiento, por el contrario, le gustaban los debates, que la gente expresara sus opiniones y encontraba la manera para manifestar las suyas. Una de ellas fue Ferricidio, una separata que él creó y financió.

    El transporte fue el eje de la curiosidad y del saber de Salazar Pineda, quien con voz grave, ritmo lento, manos siempre en movimiento y mirada pensativa al hablar, se dirigió a estudiantes y a ciudadanos para pensar la movilidad, un planteamiento que hizo desde las aulas, desde su rol como funcionario público y como asesor de proyectos y procesos como los del Área Metropolitana del Valle de Aburrá en sus inicios u otras entidades. 

    Trajo de Europa conceptos para la planificación del territorio en Medellín, donde introdujo ideas novedosas, por ejemplo, para la señalización y el tránsito urbano. Cuenta el profesor Posada Henao que “a pesar de sus cargos y alocuciones era una persona que caminaba tranquilamente por cualquier lugar porque tenía la ventaja de que, por tratar a todo el mundo por igual, no tenía problemas con nadie”. Ese, además de las contribuciones profesionales, fue el gran legado de Salazar Pineda. 

    (FIN/KGG)

    11 de febrero del 2021