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Daniel Marulanda y Carlos Daniel Sánchez, estudiantes de Ingeniería de Sistemas e Informática de la Sede y cofundadores, junto a Jesús Márquez y Parker Irving, de la plataforma de truque inteligente Dondo, recibieron una inversión de 2.1 millones de dólares por parte del creador de Zoom y otros inversores de talla mundial, lo que les permitirá consolidar su crecimiento y expansión.  

 

  • Daniel Marulanda y Carlos Daniel Sánchez, estudiantes de Ingeniería de Sistemas e Informática de la UNAL Medellín. Foto: cortesía.

    Daniel Marulanda y Carlos Daniel Sánchez, estudiantes de Ingeniería de Sistemas e Informática de la UNAL Medellín. Foto: cortesía.

  • En los comienzos de Dondo realizaron eventos físicos de trueque para entender las dinámicas del proceso. Foto: Pixabay.

    En los comienzos de Dondo realizaron eventos físicos de trueque para entender las dinámicas del proceso. Foto: Pixabay.

    Los inicios: la curiosidad para resolver problemas 

    Ambos se han caracterizado por ser los que más preguntan en clase. Su curiosidad los llevó a conocerse y trabajar juntos, planeando e invirtiendo en proyectos propios. En nueve años de ser colegas han elaborado múltiples plataformas y aplicaciones, logrando crear soluciones prácticas que facilitan la vida de las personas. Esto los ha llevado a trabajar en compañía de los grandes de la industria tecnológica en Silicon Valley, Estados Unidos. 

    “Empezamos a emprender con proyectos de sofware de ciudades inteligentes, en el 2013 empezamos con HuecosMed una aplicación para que todos los habitantes pudieran reportar con dirección y fotografía los huecos que se encontraban en las calles de la ciudad, desarrollo que estuvo enmarcado en el reconocimiento a Medellín como la ciudad más innovadora del mundo”, afirma Daniel Marulanda. 

    Daniel y Carlos desde el comienzo tenían claro que buscar alianzas estratégicas en el nicho de la tecnología internacional era un gran punto de partida en su camino, por lo que hicieron parte de una red de emprendedores en Estados Unidos liderada por Ycombinator, una compañía inversora de proyectos tecnológicos.  

    “Este proceso nos permitió abrir la mente y entender cómo funcionaba el emprendimiento tecnológico no solo en Colombia sino a nivel global.  Desde ahí participamos en muchos proyectos de aplicaciones inteligentes hasta el 2018”, comenta Carlos Daniel Sánchez. 

    Dondo: el éxito después del ensayo-error 

    En el 2018 y después de varios años de experiencia en creación de plataformas para diferentes gobiernos, Daniel y Carlos, en compañía de dos socios más emprenden una búsqueda personal que terminaría siendo una de aplicaciones colombianas con más crecimiento exponencial actualmente. 

    La plataforma Dondo, disponible en PlayStore y Appstore consiste en realizar un intercambio de productos y servicios ya sea por otras posesiones, habilidades, dinero o una combinación de las tres. Esta iniciativa le brinda acceso a muchas personas a hacer uso de productos que otros ya no consideran útiles, y a su vez contribuir al medio ambiente, retrasando considerablemente su disposición final.

    “Para hacer un desarrollo tecnológico la experimentación es necesaria. En nuestro caso hicimos cuatro intentos distintos antes de consolidar Dondo, es un camino de fracasos y enseñanzas, pues aprendimos tanto de lo que no hicimos bien, que lo fuimos solucionando poco a poco, hasta el punto de ver resultados y tomar decisiones a raíz de ellas”, asegura Daniel Marulanda. 

    Finalmente, en abril del 2020 incorporaron nuevos elementos a la plataforma, corrigiendo los errores que detectaron en las versiones anteriores y sacaron una nueva, que pasó de tener 10 mil usuarios y cinco objetos publicados a diario, a 120 mil personas registradas con hasta casi cinco mil publicaciones diarias. 

    Con las cifras de usuarios creciendo, las del banco iban bajando, pues crecer de una manera tan grande es complejo económicamente. “Empezamos a preguntarnos si teníamos la capacidad de respuesta para atender el crecimiento de nuestra app, y nos dimos cuenta que para poder hacerlo necesitábamos inversión, y pusimos nuestros esfuerzos en conseguirla en el exterior”, afirma Carlos Daniel Sánchez. 

    Cuando un emprendedor busca un respaldo económico necesita mostrar el valor de su producto o servicio, y para el caso de Dondo, las cifras de usuarios eran el mejor respaldo. 

    “Concretamos inversiones con el director de Windows 95, el desarrollador de Windows live Messenger, el tesorero de Microsoft, el creador de Yahoo y hasta el fundador de Zoom, la empresa más importante del 2020. Todos ellos confiaron en nuestras cifras y trabajo” dice Daniel Marulanda. 

    Esta inyección de capital es vital para que Dondo tenga una buena respuesta técnica y humana al crecimiento en cifras y usuarios que está teniendo, promoviendo el trueque y dando otra perspectiva a lo que se denomina “el precio de las cosas” pues el intercambio puede tener un valor desde la vista de una persona, distinto al de otra. 

    Conseguir esta armonía ha sido todo un proceso de aprendizaje en Dondo, al igual que la construcción de las reglas que rigen la app. “Siempre priorizamos la seguridad del servicio y del cliente, con protocolos de validación de identidad, para prevenir estafas. Queremos cultivar el sentido de seguridad en la comunidad, por lo que las armas y los servicios sexuales, no hacen parte del ideal virtual que queremos construir”, asegura Carlos Daniel Sánchez.  

    “Inicialmente no ganábamos dinero, solo gastábamos plata para experimentar y aprender el comportamiento de los usuarios. Después de esto cobramos comisiones por la venta de los productos, y las transacciones monetarias dentro de la aplicación. Esto no solventa la empresa, pero empezará a hacerlo cuando sean muchas transacciones diarias”, dice Daniel Marulanda. 

    Aunque los números los favorecen, el crecimiento de estas “startups”, como son conocidas las empresas de tecnología, es exponencial y siempre con una mirada al futuro, por lo que la inversión es una garantía para mantener este aumento y garantizar las cifras positivas en la compañía, que espera este año consolidarse más en el país, y en el 2022 con otra ronda de inversiones, lograr incursionar en México y Argentina. 

    ADN UNAL: una carta de presentación al mundo

    Tanto Daniel como Carlos están a punto de graduarse del pregrado en la Facultad de Minas de la UNAL Medellín, y reconocen que su paso por la Institución les ha brindado herramientas fundamentales para lo que es hoy su éxito en el mundo digital. 

    “De los 25 empleados que tenemos en Dondo, el 90% son de la UNAL Medellín, la Universidad nos da como un adn de cuestionarnos el por qué de las cosas, buscando entender el fondo del problema y así encontrarle solución”, comenta Daniel Marulanda. 

    Otro aprendizaje que les ha dejado la vida universitaria es la capacidad de trabajar en equipo, siendo consientes de la importancia de delegar ideas, pero también de lo conveniente que es arriesgarse a desarrollarlas por cuenta propia. 

    “La UNAL me brindó una capacidad grande de resiliencia, de intentarlo una y otra vez, entender que está bien fallar. En esos momentos, podemos buscar un socio, o una voz de experiencia en algún egresado emprendedor de la Universidad. La clave es encontrar un problema, y que les apasione buscarle soluciones, es de esta manera como han nacido las grandes compañías tecnológicas del mundo”, concluye Carlos Daniel Sánchez. 

    (FIN/DQH)

    2 de febrero del 2021