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Actualmente el proceso de edificaciónestá suspendido y a la espera de una visita de inspección por parte de Corantioquia. Juan Camilo Restrepo Gutiérrez, vicerrector de la UNALMedellín, habla de las medidas diseñadas para evitar riesgos y expresa la intención de mantener un diálogo con la comunidad de Santa Elena, donde se construye el proyecto.

  • El proyecto busca mejor tecnificación para el desarrollo científico y académico. Foto: cortesía.

    El proyecto busca mejor tecnificación para el desarrollo científico y académico. Foto: cortesía.

  • El aula porcícola incluye áreas para la maternidad de las cerdas. Foto: cortesía.

    El aula porcícola incluye áreas para la maternidad de las cerdas. Foto: cortesía.

  • Funcionarios de la UNAL Medellín y representantes de la comunidad han sostenido varios encuentros para resolver dudas sobre el proyecto.

    Funcionarios de la UNAL Medellín y representantes de la comunidad han sostenido varios encuentros para resolver dudas sobre el proyecto.

  • El traslado es necesario debido a la obsolescencia de las instalaciones donde funciona actualmente que fueron construidas en 1972.

    El traslado es necesario debido a la obsolescencia de las instalaciones donde funciona actualmente que fueron construidas en 1972.

    Docencia, investigación y extensión son los objetivos primordiales del aula porcícola que se trasladará a Paysandú, en Santa Elena. El proceso se hace necesario ante la obsolescencia de las instalaciones y la renovación de la Estación San Pablo, donde funciona actualmente y que fueron construidas en 1972. 

    Además de las anteriores, otra razón de la UNAL Medellín para tomar la decisión de dicho traslado es la compatibilidad de la granja porcícola con el ganado bovino que hay en Paysandú y con la intención de seguir fortaleciendo, con laboratorios modernos para la docencia y la investigación, la generación de conocimiento y la producción de cerdos en el departamento de Antioquia, principal región en la producción de cerdos del país, con 45%, según el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural.

    La obra cuesta 4.300 millones, de los cuales el Órgano Colegiado de Administración y Decisión de Antioquia (OCAD) otorgó 3.000 millones provenientes de recursos del Sistema General de Regalías. El aula porcícola ocupará un área total de 13.096 m2. 

    Por ahora se espera la visita técnica de la Corporación Autónoma Regional del Centro de Antioquia (Corantioquia), entidad encargada verificar el cumplimiento de todos los protocolos y el manejo adecuado de los procesos ambientales, frente a los que la comunidad de Santa Elena ha manifestado su preocupación, específicamente sobre el manejo de vertimientos, control de olores y de ruido. 

    Para abordar esos temas la Sede se ha reunido en algunas ocasiones con la comunidad y está presta a escuchar y a aclarar técnicamente las inquietudes expresadas. 

    El acuerdo de la visita técnica surgió de una audiencia pública que se realizó recientemente, en la que, además, participaron funcionarios de la Sede, las secretarías municipales de Salud, y de Gestión y Control Territorial.

    Inquietudes y soluciones

    Lo que ha manifestado Eliana Katherine Gómez, corregidora de Santa Elena, es que las principales preocupaciones de la comunidad son los impactos ambientales que se puedan generar por malos olores, ruidos o inadecuado manejo de las aguas residuales y vertimientos. 

    El vicerrector de la UNAL Medellín, Juan Camilo Restrepo Gutiérrez, aclara que este es un proyecto de cualificación para la investigación y la formación académica que se ofrece a los estudiantes de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNAL Medellín y que ha cumplido con todos los parámetros y exigencias de ley.  

    En ese sentido, desde el diseño de la obra se han planteado estrategias para mitigar riesgos. Uno es el control de vertimientos y manejo de residuos para garantizar que no lleguen a aguas abastecedoras de acueductos o a nacimientos, que se han identificado a través de sistemas de georreferenciación para demostrar el respeto a las normas de planeación que pide garantizar las distancias exigidas entre los afloramientos hídricos y el proyecto.

    Según el Vicerrector, lo que se corroboró es que “el proceso de obra cumple con el retiro mínimo de 100 metros, cuando se trata de nacimientos o de cuerpos hídricos naturales”. 

    Otra opción para atender las preocupaciones es la construcción y siembra de una barrera de árboles que abarca una franja de unos 20 metros y será instalada a lo largo de perímetro de contacto con predios vecinos para impedir la dispersión del ruido que se pueda generar. 

    A su vez, esta solución fomentará la diversidad paisajística y la llegada de insectos benéficos para la polinización del sector, como había mencionado Marco Aurelio Londoño, jefe de la Sección de Planeación Territorial de la UNAL Medellín, en una ocasión anterior.

    En cuanto a la dispersión de olores, el vicerrector Restrepo Gutiérrez explica que el proyecto está ubicado en un área donde los vientos no fluyen hacia el asentamiento de las comunidades de Santa Elena. No obstante, técnicamente el diseño y construcción de los edificios que conformarán el aula porcícola y la barrera verde, están pensados para garantizar que no haya emisión de olores que puedan afectar a la comunidad.

    Diálogo e información precisa 

    Antes de iniciar la construcción para el traslado de la granja se constató que la UNAL Medellín contara con todos los avales y permisos ambientales entre los que se incluye la tala de algunos árboles, autorizada por Corantioquia, según el directivo de la UNAL Medellín.

    Explica que, por ejemplo, cuando se tiene proyectado trazar una carretera o construir un viaducto el Gobierno tiene la obligación de consultarlo con las comunidades, pero no cuando se trata de predios como el de la Sede. Considera que en este caso los habitantes de Santa Elena “sienten que, como somos entidad del Estado tenemos que hacer lo mismo. Eso a la luz de la ley no es real”. 

    Sin embargo, la UNAL Medellín ha manifestado toda su intención de establecer un diálogo que permita dar respuesta a las claridades requeridas. Por eso la Sede dispone de sus capacidades para divulgar cómo es el proyecto y responder preguntas.

    Se trata, dice, de una voluntad de la Institución de generar el acercamiento, no necesariamente porque exista la obligación de hacerlo, pues insiste en que “es un predio de la Universidad y lo que ella debe hacer es solicitar todos los permisos necesarios a las autoridades correspondientes para que lo analicen y conceptúen”.

    Lo que sí debe ejecutar todo proyecto de construcción, agrega, es el acta de vecindad, la cual es útil para que, en caso de generar algún daño a las viviendas vecinas durante el proceso de ejecución de la obra, el constructor haga las reparaciones necesarias. 

    La prevención que ha mostrado la comunidad por el proyecto se ha dado, según el vicerrector Restrepo Gutiérrez, por la preocupación de “que la Sede monte una fábrica de producción de cerdos, lo cual es totalmente alejado de la realidad, pues la vocación (de la Universidad) está centrada en la docencia, la investigación y la extensión, y eso es lo que busca esta aula porcícola: desarrollar conocimiento para transferirlo a la comunidad y al país”. 

    La capacidad del aula porcícola va a aumentar de 30 hembras que producen 350 cerdos en total en su vida reproductiva a 64 hembras que podrán parir 900. Esta posibilidad “va a permitir un número representativo de animales, lo que es más factible para investigación, pues necesitamos gran cantidad de individuos para repetir ensayos”, dice Verónica González, profesora del Departamento de Producción Animal de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNAL Medellín y coordinadora del proyecto.

    Por ahora, manifiesta el Vicerrector, la UNAL Medellín está tranquila porque gestionó todos los permisos exigidos para este tipo de proyectos, y de los cuales existen los comprobantes respectivos. 

    Se espera que esta semana Corantioquia emita una respuesta a lo solicitado por la corregidora de Santa Elena, ratificando lo que ya le había dicho a la UNAL en su momento, y que, con ello, se resuelva la situación a la mayor brevedad posible para reiniciar la construcción del aula porcícola durante las últimas semanas de diciembre del 2020 o inicios de enero de 2021. 

    Lo que es seguro, concluye el Vicerrector, es que “La UNAL se debe a la sociedad colombiana y, en ese sentido, estamos abiertos a resolver todos los asuntos específicos requeridos”. De hecho, parte de nuestra dinámica siempre, es escuchar a la comunidad.

    (FIN/KGG)

    17 de diciembre del 2020