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“El que tiene la información tiene el poder”, se decía, en tiempos no muy lejanos… Se decía, porque eran épocas en las que muy pocas personas, generalmente periodistas y medios de comunicación, tenían el privilegio del acceso a la información, y su labor era entregarla al resto de la comunidad. En los últimos años, sin embargo, con la proliferación de las redes sociales, dejó de ser una pertenencia exclusiva de algunos, y se convirtió en un bien de todos.

  • La segunda sesión de la Cátedra trató sobre las Grandes mentiras de la historia: ¿Son las fake-news un invento de la modernidad?. Foto: Reproducción.

    La segunda sesión de la Cátedra trató sobre las Grandes mentiras de la historia: ¿Son las fake-news un invento de la modernidad?. Foto: Reproducción.

  • Nicolás Naranjo Boza, es magíster en Estudios Hispánicos del Boston College, Massachussets. Es conferencista, ensayista, investigador, escritor y traductor. Foto: cortesía Nicolás Naranjo.

    Nicolás Naranjo Boza, es magíster en Estudios Hispánicos del Boston College, Massachussets. Es conferencista, ensayista, investigador, escritor y traductor. Foto: cortesía Nicolás Naranjo.

  • En su conferencia mencionó el caso del descubrimiento del cálculo infinitesimal y el manejo de la información para que Leibniz figurara como su creador en lugar de Newton. Cortesía: Nicolás Naranjo.

    En su conferencia mencionó el caso del descubrimiento del cálculo infinitesimal y el manejo de la información para que Leibniz figurara como su creador en lugar de Newton. Cortesía: Nicolás Naranjo.

    Y entonces aparecieron las fake-news o noticias falsas, como producto de la infodemia. ¿Aparecieron? ¿Acaso se trata de un fenómeno nuevo? No lo es, y a lo largo de la historia las noticias falsas no solo han invadido el campo del quehacer periodístico sino también el de la ciencia. De este tema nos habló el pasado 27 de agosto, en la sesión virtual de la Cátedra Saberes con Sabor, el profesor Nicolás Naranjo, Licenciado en Filosofía y Letras, y Magíster en Estudios Hispánicos del Boston College, en su conferencia “Grandes mentiras de la historia: ¿Son las fake-news un invento de la modernidad?”.

    La charla de Nicolás Naranjo partió de reconocer que la difusión de noticias falsas no es un fenómeno nuevo, tanto que desde la antigua Grecia ya Esopo la había personificado en un pastorcito mentiroso.  En la charla, el profesor Naranjo hizo un recorrido histórico de la noción de verdad y de la búsqueda de la humanidad por tener la certeza absoluta de los hechos: en la India antigua se consideraba que los vedas o libros sagrados eran la fuente mayor de conocimiento; en la Grecia clásica, Tales de Mileto inspiró a sus contemporáneos a investigar, indagar y verificar, para contrarrestar el concepto de que la sabiduría era potestad solo de los dioses; y en Francia, en la época de la Revolución, los promotores de la Enciclopedia aspiraban a compilar en una sola obra todos los datos existentes en el mundo. 

    El pensamiento científico ha sido, a lo largo de la historia, el adalid de la búsqueda de la verdad. “No soy científico–dice el profesor Naranjo-, pero admiro profundamente la ética de la ciencia: hay una comunidad de personas trabajando, y tú necesitas probar ante ese grupo de personas que eso funciona; digamos que hay una especie de grupo que avala que tus hallazgos sean realmente significativos, y eso impide que tú puedas manipular las cosas. Ese es un aspecto muy lindo de los ambientes científicos”. 

    Pero ni siquiera este código establecido en el mundo científico ha impedido el acceso de las noticias falsas. En su charla, el profesor Naranjo recordó, por ejemplo, la famosa disputa del siglo XVII entre Isaac Newton y Gottfried Leibniz, alrededor de la prioridad en el descubrimiento del cálculo infinitesimal, que, según el profesor Naranjo, es “uno de los hallazgos científicos más lindos de la humanidad”. Según recordó en su charla, Newton estaba trabajando este tema desde muy joven, pero era un hombre muy reservado.  “Algunos que trabajan con Newton se dan cuenta de los hallazgos y los divulgan- dice-, para darle avance a la ciencia y a la Royal Society. En 1663, Leibniz, que también está trabajando en este tema, visita Londres y conoce algunos de los avances de Newton, pero quiere figurar como el creador del cálculo. Al dar cuenta de sus hallazgos, esconde cartas, no las da a conocer y esconde información. Lebniz fue malintencionado, y quiso ocultar cosas en beneficio propio”.

    En otras circunstancias, los científicos han sentido la necesidad, por razones éticas, de ocultar información.  Así ocurrió, como lo recordó en la charla el profesor Naranjo, con el proceso de la creación de la terrible Bomba Atómica, en la Segunda Guerra Mundial: “Muchos científicos trabajaron en el asunto basados en noticias falsas de políticos y de militares que estaban interesados en que esa bomba se lanzara. Y algunos de esos científicos se dieron cuenta, antes del lanzamiento, del daño tan terrible que iba a causar, y trataron de reversar la investigación. Viajaron por todo el país tratando de frenar que esa bomba se lanzara, e incluso llegaron al punto de decir mentiras, llevados por la necesidad de salvar tantas vidas humanas”.

    Pero si la ciencia tampoco está exenta de noticias falsas o información incompleta, ¿cómo los ciudadanos comunes y corrientes podemos enfrentar esta situación? Para el profesor Naranjo, la clave está en la formación de un pensamiento crítico que nos ayude a distinguir lo falso de lo verdadero: “Hay que tomarse el trabajo de buscar y confrontar los datos, pero con paciencia. Estamos bombardeados de información, por lo que no debemos tener afán para entender”.

    La sesión virtual de Saberes con Sabor con el filósofo Nicolás Naranjo hace parte de la nueva temporada virtual de esta Cátedra abierta, que propone adentrarse en la reflexión y la comprensión del fenómeno de las fake news desde la ciencia y el conocimiento, para contribuir a proponer nuevos horizontes.

    (FIN/FCV)

    4 de septiembre del 2020