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El rol de la innovación en el contexto de la cuarta revolución industrial y con miras a la Colombia del 2030 fue el tema de la última sesión de la Cátedra Nacional Transformando Colombia: Objetivos de Desarrollo Sostenible de la UNAL. Sebastián Eslava, Andrés Felipe Vera y Andrés Arias, se dieron cita en la Sede Medellín para conversar al respecto.

  • La Cátedra tuvo lugar en la Unal Medellín y se transmitió vía streaming en las sedes Amazonía, Bogotá, Manizales y Palmira.

    La Cátedra tuvo lugar en la Unal Medellín y se transmitió vía streaming en las sedes Amazonía, Bogotá, Manizales y Palmira.

  • Andrés Arias, líder para internet de las cosas y ciudades inteligentes, Centro para la Cuarta Revolución en Colombia.

    Andrés Arias, líder para internet de las cosas y ciudades inteligentes, Centro para la Cuarta Revolución en Colombia.

  • Andrés Vera es periodista, administrador y miembro de Global Shapers.

    Andrés Vera es periodista, administrador y miembro de Global Shapers.

  • Sebastián Eslava, director de Desarrollo Tecnológico e Innovación de Colciencias.

    Sebastián Eslava, director de Desarrollo Tecnológico e Innovación de Colciencias.

  • Durante el encuentro los expertos conversaron sobre el rol de la innovación en la agenda 2030.

    Durante el encuentro los expertos conversaron sobre el rol de la innovación en la agenda 2030.

    Los expertos creen que no solo habrá desafíos en materia de apropiación de tecnologías y articulación de saberes; también se prevén transformaciones de fondo en aspectos fundamentales como reducción de la hambruna, mitigación del cambio climático, sostenibilidad, autonomía y seguridad alimentaria, entre otros. En ese mundo cambiante, la academia tiene una responsabilidad inaplazable.

    El punto de partida para afrontar los retos, según Sebastián Eslava, director de Desarrollo Tecnológico e Innovación de Colciencias, es reconocer las capacidades del país en cuanto a formación de talento humano, investigación y laboratorios, acceso a recursos tecnológicos y masa crítica, pero con la conciencia “de que hay muchas oportunidades de mejora y eso es parte de lo que queremos”.

    Eslava precisó que es una ventaja como país y como humanidad tener un enfoque compartido: “decir que como especie nos hemos puesto de acuerdo al 2030 para trabajar en 17 aspectos que nos garanticen el desarrollo con sostenibilidad social, ambiental y económica, es un reconocimiento porque implica una dirección hacia la cual caminar y nuestras capacidades deben asociarse a esos propósitos”.

    El experto también planteó que en esa dirección la convergencia tecnológica, producto de la cuarta revolución industrial, será fundamental como un elemento facilitador de transformaciones.

    Ahora bien, para Andrés Arias, líder para internet de las cosas y ciudades inteligentes del Centro para la Cuarta Revolución en Colombia, el camino también presenta enormes retos frente a lo humano. Él recalcó que es “muy importante entender la necesidad de humanización de la tecnología para lograr una apropiación ética de ella”. Y es que está convencido de que es básico pensar en las repercusiones positivas y negativas de este nuevo proceso: “hoy estamos híper conectados e híper informados, pero ¿estamos más conscientes? Ahí la pregunta de fondo es cómo volver a la base fundamental que es el ser humano”.

    Sobre el concepto de cuarta revolución industrial, Andrés Felipe Vera, periodista y miembro de Global Shapers, subrayó que no se trata solamente de las nuevas tecnologías, resultado de la era digital, “sino más bien de lo que hacemos con ellas”. Por eso también es necesario entenderla como una idea todavía incipiente respecto a la cual se debe conversar, de ahí la importancia del papel de la academia.

    “En este proceso es importantísimo todo lo que tiene que ver con el conocimiento y, dado que la academia es ese punto donde se unen aquellos que creen en él y en su potencial de transformación, ella está llamada a hacernos preguntas, a ayudarnos a encontrar caminos y soluciones y a propiciar el encuentro con quienes tienen intereses afines”, agregó.

    Según los expertos, más que preparado, el país debe estar dispuesto a entender las transformaciones que vienen dándose desde haces unas décadas a velocidades vertiginosas. “La cuarta revolución es una revolución globalizada, de lo digital, de lo biológico y de lo físico en convergencia, entonces, tendremos que aprender a tomar decisiones basados en datos, a plantearnos preguntas nuevas, a tener la mente abierta y entre todo eso, hay que creernos que somos capaces”, concluyó Andrés Arias.

    (FIN/CST)

    13 de noviembre del 2019