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La primera impresión de Óscar Luis es la de un hombre serio, tal vez tímido, entonces empieza a hablar y su tono de voz grave parece confirmarlo; sin embargo, al calor de la conversación se va desvelando un hombre sensible, apasionado por la música y la docencia, amante de su familia y con muy buen sentido del humor.

  • Su fuerte en la música es en la dirección de bandas sinfónicas. Foto cortesía.

    Su fuerte en la música es en la dirección de bandas sinfónicas. Foto cortesía.

  • El maestro Polo Serna hace parte de la Familia UNAL desde marzo del 2018.

    El maestro Polo Serna hace parte de la Familia UNAL desde marzo del 2018.

  • Para Óscar Luis Polo Serna la música transforma vidas. Foto cortesía.

    Para Óscar Luis Polo Serna la música transforma vidas. Foto cortesía.

  • El maestro Polo también es cantante y tiene una orquesta de música crossover. Foto cortesía.

    El maestro Polo también es cantante y tiene una orquesta de música crossover. Foto cortesía.

  • Óscar Luis es licenciado en Música de la Universidad de Antioquia.

    Óscar Luis es licenciado en Música de la Universidad de Antioquia.

    Óscar Luis Polo Serna es Licenciado en Música de la Universidad de Antioquia y desde marzo de 2018 es profesor de música en la Universidad Nacional de Colombia Sede Medellín, responsable de la dirección de la banda sinfónica, la prebanda, el grupo de vallenato, la orquesta, la chirimía y del grupo andino.

    La música llegó a la vida de Óscar Luis a los 13 años casi por descarte. Él quería ser policía, pero su mamá, temerosa por la situación de orden público de entonces, se lo impidió. Y la música apareció en escena como algo diferente para acompañar el calor de Puerto Berrío, su ciudad natal.

    “Yo empecé tocando flauta traversa, después trombón vara y por ahí me fui yendo. Al año de haber empezado con la música vi que tenía unas capacidades diferentes a los demás: hacía arreglos musicales para la banda de música, escribía para orquestas tropicales, tenía buen oído y dije, por acá es”, cuenta.

    Sus habilidades, más la dedicación y la disciplina que le imprimió a algo que realmente disfrutaba, le permitieron emprender el camino de la música como profesión. A los 17 años empezó como profesor de música dirigiendo las bandas sinfónicas de varios municipios de Antioquia: Maceo, Puerto Berrío, Puerto Nare, Valparaíso, Donmatías y muchos otros.

    Al mismo tiempo aprovechó una oportunidad que abrió el Departamento de Antioquia para que los mejores músicos de los municipios estudiaran. Después de esa aventura apareció en su vida la Red de Escuelas de Música de Medellín donde estuvo por 10 años y tuvo la fortuna de ayudar a transformar las vidas de más de mil niños y jóvenes. Esa experiencia fue crucial para llegar a la UNAL.

    “En la Universidad empecé con tres grupos: Al calor del tambó, Vallenato y la Banda Sinfónica. Con ellos empezamos a hacer unos pequeños ajustes como implementar la parte de iniciación musical, es decir, permitirles a muchachos que no tenían idea de música vincularse al proceso”, explicó.

    La iniciación como proceso de experimentación empezó a dar resultados rápidos y satisfactorios: el grupo de vallenato se estructuró y los nuevos miembros se acoplaron a la dinámica, de hecho, hoy es uno de los grupos culturales más apetecidos de la Universidad. Se formó la prebanda, un equipo de músicos alternos a la banda sinfónica titular e integrada enteramente por jóvenes sin formación musical, son 46 estudiantes. Además, a Óscar Luis le entregaron la responsabilidad de otros grupos.

    “La experiencia ha sido muy rica, acá comparto con personas de todo Colombia, entonces está el grupo vallenato en el que el 95% son costeños y tienen una cultura muy diferente, pero también el grupo andino donde muchos de los integrantes son del sur de Colombia; es decir, la diversidad es mucha y me ha ayudado a crecer, a conocer, a estudiar y lo encuentro muy positivo”, resaltó el profesor.

    Con sus estudiantes es exigente, les habla de la disciplina, del compromiso que implica la música, pero también de la belleza y la pasión que encarna. “Yo les he preguntado qué representa la música para ellos, por qué vienen. Y las respuestas siempre tienen que ver con la necesidad de relajarse y de eliminar las tensiones académicas”, cuenta el profe.

    Las respuestas de sus estudiantes hablan también de la calidad del maestro que tienen; Óscar Luis ha logrado que los muchachos se sientan inspirados y capaces de abrir su mente a la novedad que encarna cantar o tocar un instrumento, en el proceso se han convertido en familia.

    “Para mí la música transforma vidas, lo vi por 10 años en la Red y lo sigo viendo en la Universidad porque los muchachos han aprendido a cultivar algo más allá de lo técnico e intelectual y se han abierto al arte y a la sensibilidad de la música”, destaca el maestro Polo.

    Además de profesor y director, Óscar Luis también canta, de hecho, tiene un grupo crossover; es un papá amoroso y dedicado, y un hombre “sano y muy entregado a Dios” para quien el camino a seguir está más que definido: “la docencia y la música no darán millones, pero dan experiencia, satisfacción y reconfortan como nada”.

    (FIN/CST)

    18 de octubre del 2019