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A 150 años de que el químico ruso Dmitri Ivánovich Mendeléyev estableciera el esquema mediante el cual se nombraron y ordenaron los elementos químicos (1869), la Organización de las Naciones Unidas declaró el 2019 como el Año Internacional de la Tabla Periódica.

  • En 1869, el químico Dmitri Ivánovich Mendeléyev publicó su primera Tabla Periódica.

    En 1869, el químico Dmitri Ivánovich Mendeléyev publicó su primera Tabla Periódica.

  • El 2019 fue declarado como Año Internacional de la Tabla Periódica por la ONU.

    El 2019 fue declarado como Año Internacional de la Tabla Periódica por la ONU.

  • La conferencia La Tabla Periódica en la pintura de la Edad Media y del Renacimiento tuvo lugar en la UNAL Medellín.

    La conferencia La Tabla Periódica en la pintura de la Edad Media y del Renacimiento tuvo lugar en la UNAL Medellín.

  • Los elementos químicos estaban en los pigmentos que se usaron en la pintura de la Edad Media y el Renacimiento. Imagen tomada de la presentación de la profesora Stashenko.

    Los elementos químicos estaban en los pigmentos que se usaron en la pintura de la Edad Media y el Renacimiento. Imagen tomada de la presentación de la profesora Stashenko.

  • La Universidad Nacional e Colombia Sede Medellín se unió a la conmemoración de los 150 años con jornadas académicas sobre la Tabla Periódica.

    La Universidad Nacional e Colombia Sede Medellín se unió a la conmemoración de los 150 años con jornadas académicas sobre la Tabla Periódica.

  • Elena Stashenko es doctora en Química de la Universidad Druzhbi Narodov de Moscú (Rusia).

    Elena Stashenko es doctora en Química de la Universidad Druzhbi Narodov de Moscú (Rusia).

    Para unirse a la conmemoración la Universidad Nacional de Colombia en Medellín invitó a la profesora de química de la Universidad Industrial de Santander, Elena Stashenko, quien dictó una conferencia sobre La Tabla Periódica en la pintura de la Edad Media y del Renacimiento. Para la experta, “entre la química y el arte están los pigmentos”.

    De hecho, da Vinci, Rembrandt, Durero, Rafael y muchos de los grandes pintores de estas dos épocas históricas fueron al mismo tiempo artistas, genios creadores y alquimistas. Ellos, sin embargo, no perseguían la fórmula de la eterna juventud ni mucho menos transmutar objetos ordinarios en oro. “Su búsqueda se ceñía a los colores; tras sus pinturas hay un conocimiento profundo de la química”, admite Stashenko.

    En la actualidad los pigmentos que se usan son casi todos sintéticos, pero durante la Edad Media y el Renacimiento su origen se concentró en la transformación de minerales, animales y vegetales. Es más, “específicamente en la pintura se usaban elementos que hoy en día no debemos usar por asuntos de contaminación ambiental como arsénico, plomo, mercurio y muchos otros metales pesados que formaron una base muy importante para llegar a los pigmentos que usaban los artistas”, cuenta la profesora.

    En el mismo orden, refiere una historia particular que durante el medioevo justificó la existencia del bermellón, un pigmento rojo intenso descubierto por los alquimistas durante sus experimentos.

    “Ellos conocían el mercurio tanto como el azufre y, alguna vez, tras cocinarlos produjeron sulfuro de mercurio que es el color intensísimo del rojo bermellón. Pero, como para entonces no se conocían las propiedades de muchos elementos, todo estaba cubierto de misterio y ellos echaron un cuento: inventaron una pelea entre un elefante, que pensaban que era el animal más fuerte que habían visto y representaba el mercurio, y un dragón, que era el azufre. Los dos lucharon hasta la muerte y sus sangres se mezclaron; así fluyó el bermellón”, narró Elena Stashenko.

    Y ese era apenas uno de los tonos de rojo que usaban los pintores, cada una de las diferentes posibilidades de un color tiene tras de sí mezclas específicas de elementos químicos.

    Entonces, tras el rojo bermellón estaban el mercurio y el azufre; tras el amarillo oro, el oro, el plomo y el estaño combinados producían otro amarillo, uno más quemado; tras el azul de ultramarina, la lazurita; tras el blanco más blanco, el plomo; y tras el negro más puro el óxido de manganeso.

    “Esto podemos estudiarlo en la actualidad gracias al avance de la química, lo cual, además, nos permite conservar las pinturas para futuras generaciones”, precisó la profesora Stashenko.

    Además de los pigmentos, para la experta, entre la química y el arte está también el conocimiento, en este sentido resaltó que la ciencia es una sola, aunque el ser humano la haya dividido en áreas y “no podemos ser cretinos profesionales”, sentenció.

    “Para mí una de las cosas preocupantes hoy es que la educación parece que va hacia el mono conocimiento: si eres químico, médico, físico, en fin, debes ser especialista solo en algo; no hay una mirada holística del saber, y poseemos un conocimiento profundo pero estrecho a tal nivel que si salimos de nuestra área ya no entendemos otra cosa ni disfrutamos el mundo”, lamentó la profesora.

    De ahí que promueva entre sus estudiantes el interés por asuntos más allá de la química como las artes, la historia, la mitología, la música, la literatura y muchos otros que para ella propician la creatividad, abren la mente y permiten una aproximación más cercana al conocimiento en muchas de sus dimensiones y con ello el disfrute del mundo.

    Durante la conmemoración, liderada por la Dirección de Laboratorios de la Sede, también se realizó una exhibición de pósteres.

    (FIN/CST)

    3 de septiembre del 2019