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El sábado 12 de diciembre los niños de la vereda San Andrés del municipio de Girardota, corrieron, jugaron, compartieron con su comunidad, reflexionaron acerca de la felicidad y de la paz. El sábado 12 de diciembre los integrantes del Voluntariado Solidario y Social U.N. y de la Asociación Girardotana de Estudiantes y Comunidad Afrodescendiente (ASOGECA), regalaron y recibieron sonrisas. 

Por sexto año consecutivo, bajo la premisa “en Navidad, regala una sonrisa con el corazón”, el programa de Voluntariado Solidario y Social de la Sede llevó a cabo la campaña navideña de solidaridad para niñas y niños de comunidades desplazadas.

Durante una actividad lúdica y recreativa más de 130 niños de familias desplazadas afrodescendientes de la vereda San Andrés y sus familias reflexionaron, junto a los voluntarios de ASOGECA y la U.N., acerca de sus problemáticas más urgentes. 

Es a partir de un trabajo de base que se construye en conjunto con la  comunidad que los voluntarios regalan sonrisas. “Nosotros les entregamos oportunidades que tal vez la vida, la sociedad o malas decisiones les quitaron, compartir con ellos es devolverles la esperanza, es decirles que sí se puede y que vale la pena hacer las cosas porque hay gente dispuesta a trabajar con ellos para abrir juntos nuevas oportunidades”, aseguró Alejandra López estudiante de Ingeniería Administrativa y voluntaria desde hace cuatro años. 

El Voluntariado Solidario y Social U.N. responde a los valores y al compromiso ético de la Universidad Nacional de Colombia y da cuenta de su dimensión humana. Uno de sus mayores aciertos es que trasciende el mero asistencialismo gracias a que trabaja con y para la comunidad desde procesos y proyectos.

“La idea es que la comunidad se apropie de los procesos y, en lugar de que la Universidad los dirija, sean ellos quienes construyan sus propios procesos comunitarios. Nosotros podemos mostrarles un camino y apoyarlos pero no caminar por ellos; lo que se pretende es una construcción conjunta en la que nosotros les brindemos herramientas y ellos las aprovechen para liderar transformaciones”, explicó Andrés Felipe Jiménez, estudiante de Ingeniería Biológica y voluntario hace seis años.

Además de la campaña en la vereda San Andrés, el grupo de voluntarios integrado por miembros de la comunidad universitaria desarrolla un trabajo de educación popular por un hábitat saludable y una vida digna con la comunidad del barrio Nueva Villa de la Iguaná, con quienes también se celebró la Navidad. 

“Los procesos desarrollados en la Iguaná han sido muy provechosos. La receptividad de la comunidad es muy buena, los padres de familia están contentos y los niños participan con gusto de todas las actividades”, señaló Jiménez.

A partir de la pregunta por la función social del pensamiento y del conocimiento, el voluntariado, liderado por el profesor Rafael Rueda de la Facultad de Arquitectura, busca fortalecer los liderazgos colectivos de las comunidades a las que impacta a través de la pedagogía de la praxis.

Uno de los retos de la Universidad es articularse con las diferentes realidades sociales e intentar comprender las problemáticas para buscar soluciones eficientes.  De ahí la importancia del Voluntariado Solidario y Social U.N., el cual procura “construir juntos nuevas iniciativas para que las comunidades más vulnerables vayan superando, poco a poco, sus  dificultades”, concluyó el profesor Rueda. 

18 de diciembre del 2015



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La propagación de una epidemia como el VIH, la estabilidad de un brazo robótico y de un hydrofoil (tipo de barco cuyo casco sobresale del agua cuando la velocidad es lo bastante elevada), y un modelo dinámico sobre el posconflicto, entre otros, fueron algunos de los temas que estudiantes de diferentes carreras de la U.N. Sede Medellín analizaron a través de modelos matemáticos.

  • El diálogo de saberes y el trabajo interdisciplinar fue el mayor logro de la actividad.

    El diálogo de saberes y el trabajo interdisciplinar fue el mayor logro de la actividad.

  • De izquierda a derecha: Santiago Ospina de Ingeniería Civill, Sara Gaona de Matemáticas y Jaime Alberto Ochoa, de Ingeniería de Petróleos.

    De izquierda a derecha: Santiago Ospina de Ingeniería Civill, Sara Gaona de Matemáticas y Jaime Alberto Ochoa, de Ingeniería de Petróleos.

  • A través de posters los estudiantes presentaron sus proyectos a la comunidad universitaria.

    A través de posters los estudiantes presentaron sus proyectos a la comunidad universitaria.

    Como parte de la asignatura electiva Modelamiento Matemático, donde se encuentran estudiantes de carreras como Matemáticas, Física, Estadística, Ingeniería y demás, se conformaron grupos multidisciplinarios que en dos meses elaboraron una propuesta de proyecto a partir de preguntas que resolvieron usando diferentes modelos matemáticos.

    Jorge Ramírez, docente de la asignatura,  aseguró que lo más valioso de los trabajos de los estudiantes fue el diálogo que se gestó entre las diferentes áreas del saber. “Esa relación multidisciplinaria es el mayor logro, además es el escenario que los muchachos deben conocer porque es necesario para los que se quieran dedicar a la matemática aplicada o para los estudiantes de ingeniería que se quieran dedicar a la ciencia”, señaló.

    En medio de ese diálogo de saberes que propició Ramírez, dos ingenieros en formación y una estudiante de Matemáticas modelaron el posible escenario del posconflicto en el país o las nuevas dinámicas de guerra que este podría generar.  

    Jaime Alberto Ochoa, de Ingeniería de Petróleos, explicó que hasta el momento no se ha planteado un modelo que permita saber cómo van a ser las dinámicas del posconflicto. Junto a sus compañeros Santiago Ospina de Ingeniería Civil y Sara Gaona de Matemáticas construyeron un modelo con tres actores de guerra: el Ejército, las guerrillas y las Bacrim, utilizando ecuaciones diferenciales ordinarias. 

    “Encontramos algo muy interesante y es que el umbral del número de guerrilleros que permite que exista el conflicto es 3.200; eso quiere decir que si después de realizado el proceso de paz y la desmovilización la población de guerrilla, que no solo son Farc sino ELN y otros grupos,  está por debajo de 3.200 llegamos a un extermino inminente, pero si queda por encima ellos rápidamente van reorganizarse y el proceso habrá fallado”, indicó el estudiante.

    Sobre los trabajos presentados el profesor Ramírez hizo hincapié en la calidad que muestran los estudiantes de pregrado de la Universidad y el futuro promisorio que les augura a estos pequeños científicos.

    “Estos estudiantes que tengo acá son muy buenos, son de verdad excepcionales, el ejercicio permitió que interactuaran y respondieran preguntas juntos lo cual constituyó una oportunidad de aprendizaje grande”, concluyó el docente.

    27 de noviembre del 2015 

    La Universidad Nacional de Colombia Sede Medellín, cuenta tres campus, estos son EL VOLADOR, EL RÍO y ROBLEDO.