Escudo de la República de Colombia
A- A A+

El Organismo Nacional de Acreditación de Colombia (ONAC), renovó la acreditación de calidad al Laboratorio por un periodo de cinco años, es decir, hasta 2024. La primera había sido otorgada en 2016.

  • El Laboratorio de Alto Voltaje se ajusta a las tres funciones misionales de la Universidad: docencia, investigación y extensión.

    El Laboratorio de Alto Voltaje se ajusta a las tres funciones misionales de la Universidad: docencia, investigación y extensión.

  • Impactar positivamente el sector eléctrico y ayudar a resolver algunas de sus necesidades hacen parte de la vocación del Laboratorio.

    Impactar positivamente el sector eléctrico y ayudar a resolver algunas de sus necesidades hacen parte de la vocación del Laboratorio.

  • Uno de los desafíos futuros del Laboratorio es la ampliación de la infraestructura.

    Uno de los desafíos futuros del Laboratorio es la ampliación de la infraestructura.

  • La renovación de acreditación la otorgó el Organismo Nacional de Acreditación (ONAC).

    La renovación de acreditación la otorgó el Organismo Nacional de Acreditación (ONAC).

    “En esa primera etapa debimos demostrar que teníamos un sistema de calidad fuerte y aplicado según la norma 17025 de 2005, en ese entonces; con relación a la parte técnica debíamos ser competentes para hacer los ensayos según normas internacionales”, contó la profesora Clara Rojas, coordinadora del Laboratorio.

    Para la renovación, el Laboratorio fue visitado por auditores de la ONAC quienes verificaron el cumplimiento de la norma 17025 del 2017 y evaluaron el desempeño del componente técnico con base en el cual se hacen los ensayos y que tiene como reglamentación estándares internacionales.

    Adscrito a la Facultad de Minas de la Universidad Nacional de Colombia en Medellín, el Laboratorio de Alto Voltaje es un espacio para complementar la formación de los ingenieros electricistas de la Institución. Además del componente de docencia presta servicios de investigación y extensión a empresas del sector eléctrico y petrolero.

    “El Laboratorio tiene un nivel de tensión de 130 Kv (Kilovoltios) de salida, esto nos ha permitido diagnosticar aislamiento para equipos próximos a los 100 Kv y también hacemos pruebas de voltaje sostenido, pero lo que nos ha caracterizado es el trabajo con tensión o línea energizada donde los operarios utilizan una serie de elementos de protección a los que se les debe garantizar su funcionamiento en aras de proteger la vida de la persona”, explicó la profesora Rojas sobre el quehacer del Laboratorio.

    Sobre esto último precisó que en el Laboratorio se desarrollan ocho pruebas relacionas con el diagnóstico de guantes dieléctricos, botas dieléctricas, cubridores dieléctricos, con las mantas de las mangas y las herramientas que utilizan los operarios en los montajes.

    Lo que sucede, explicó la docente, “es que línea viva es un trabajo que se hace para no interrumpir el servicio de las redes de energía porque el sistema de potencia tiene que ser confiable, seguro y estable y no podemos interrumpir el fluido eléctrico para hacer mantenimiento; todos esos elementos que utilizan los linieros los probamos en el Laboratorio siguiendo normas internacionales”.

    En el aspecto de docencia el Laboratorio apoya muchas de las asignaturas de Ingeriría Eléctrica y acompaña trabajos de investigación propios de los estudiantes. Allí también se desarrollan investigaciones que buscan impactar a las empresas del sector eléctrico para resolver sus necesidades. La profesora Rojas destacó la participación de los estudiantes en el diseño, construcción y quehacer del Laboratorio.

    Este año el Laboratorio ha realizado alrededor de 800 pruebas, más que en 2018. A futuro el reto es ampliar el espacio y aumentar la capacidad de tal manera que se pueda, por ejemplo, llegar a trabajar con descargas atmosféricas y suicheos a 300 y 500 Kv. “Esa es una posibilidad que se abre con el apoyo de las empresas, de nuestra parte está el compromiso de seguir demostrando nuestra competencia técnica y calidad. La idea en 2024 es lograr una renovación de acreditación por siete años”, concluyó la profesora Clara Rojas.

    (FIN/CST)

    3 de diciembre del 2019