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Se da por sabido que en la contaminación de la atmósfera en el valle de Aburrá tienen mucho que ver las fuentes móviles, que la topografía y las condiciones meteorológicas que se presentan entre febrero y marzo la recrudecen. También, que el principal contaminante es el material particulado de fracciones de 2,5 micrómetros (PM2.5), lo que quiere decir que son 100 veces más delgadas que un cabello humano.

  • En Colombia las ciudades con el aire más contaminado son Bogotá, Medellín y Cali. Foto: tomada de bit.ly/2Gp9P7c

    En Colombia las ciudades con el aire más contaminado son Bogotá, Medellín y Cali. Foto: tomada de bit.ly/2Gp9P7c

  • El Foro "Una mirada interdisciplinaria al reto de la calidad del aire en el Valle de Aburrá", se realizó como parte de las actividades de conmemoración de los 132 años de la Facultad de Minas.

    El Foro "Una mirada interdisciplinaria al reto de la calidad del aire en el Valle de Aburrá", se realizó como parte de las actividades de conmemoración de los 132 años de la Facultad de Minas.

  • Por la topografía, en el valle de Aburrá los contaminantes no se logran dispersar lo suficiente.

    Por la topografía, en el valle de Aburrá los contaminantes no se logran dispersar lo suficiente.

  • El evento académico contó con el respaldo del grupo de investigación GEMMA.

    El evento académico contó con el respaldo del grupo de investigación GEMMA.

    La información se ha repetido en foros, debates y campañas. Muy someramente se ha hecho real énfasis en las afectaciones a la salud y es hora de ponerle foco al tema. Ese fue el llamado de atención de varios expertos en el reciente Foro Una mirada interdisciplinaria frente al reto de la calidad del aire en el valle de Aburrá organizado por la Facultad de Minas de la Universidad Nacional de Colombia, como parte de los eventos conmemorativos de sus 132 años.

    En ocasiones anteriores la Institución ha realizado investigaciones a partir de filtros de PM2.5 para determinar qué daños puede generar el contaminante. Ha hallado que bacterias como Firmicutes, Proteobacterias y Actinobacterias son potencialmente nocivas para la salud y que otras rompieron el ADN, alteraron el metabolismo y la morfología de células de ovario de hámster chino.

    ¿Si eso ocurrió en células animales, se podría afectar también la salud humana? La Organización Mundial de la Salud describe que el PM2.5 puede atravesar la barrera pulmonar y entrar en el sistema sanguíneo, por lo que “la exposición crónica a partículas contribuye al riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares y respiratorias, así como cáncer de pulmón”.

    Por respirar estas partículas, que en el cuerpo son agentes extraños, se podrían, incluso, presentar cambios reactivos como la producción de mucosa anómala que contribuye a la obstrucción bronquial, así como inflamación del tejido pulmonar, lo que impide el intercambio de oxígeno en los alvéolos.

    Como el PM2.5 puede alojarse en la sangre, explica Elkin Martínez López, salubrista público, epidemiólogo y profesor de la Universidad de Antioquia, se pueden generar coágulos que se atascan en las arterias coronarias, lo que implica que el corazón deje de recibir sangre, así se puede ocasionar un infarto agudo de miocardio.

    “No me he referido ni siquiera a la bronquitis, sinusitis, molestias en la garganta o irritación en los ojos. Eso prácticamente es la menuda; lo de menor importancia, lo grave son las enfermedades de larga duración y con consecuencias letales”, dice.

    El estudio ‘Cuantificación física y económica del impacto de la contaminación atmosférica en la salud de la población de Medellín’ realizado por la Contraloría de Medellín junto con la Universidad, determinó que en Medellín murieron 22.922 personas entre 2011-2016 por la Enfermedad Respiratoria Aguda.

    Los resultados fueron cuestionados por Eugenio Prieto, director del Área Metropolitana del Valle de Aburrá, quien en su momento comentó que las enfermedades agudas no solo se producen por la mala calidad del aire, sino que pueden tener diferentes orígenes.

    Lejos de la polémica, es clave enfocar el tema desde la salud pública. “A la gente no le importa el medio ambiente sino su salud; nuestro instinto de supervivencia hace que nos interesemos más en ese tema”, expresa el concejal de Medellín Daniel Carvalho Mejía.

    “Infortunadamente nos quedamos en la discusión de cuántas personas se mueren al año en Medellín. Creo que hay que trascender y, realmente aterrizar el lenguaje a la gente para que comprenda cómo afecta el aire contaminado, no necesariamente si te está matando o no”, complementa.

    Voluntades: lo primordial

    Carlos David Hoyos, gerente del Sistema de Alerta Temprana de Medellín y el Valle de Aburrá (Siata), y profesor de la UN Medellín, coincide con el concejal Carvalho en que en el Área Metropolitana ha habido voluntad política para enfrentar el problema.

    El ejemplo que expone Hoyos es la formación de 250 familias capacitadas para monitorear la calidad del aire, programa que implementa el Siata desde 2015.

    Los del edil son el Plan Operacional para enfrentar Episodios de Contaminación Atmosférica en el Área Metropolitana del Vallé de Aburrá (Poeca) que él mismo ha solicitado modificar, y el Plan Integral de Gestión de la Calidad del Aire del Valle de Aburrá (Pigeca) que también debe someterse a una revisión, según María Camila Flórez, politóloga e integrante del Movimiento Ciudadanos por el Aire.

    Hace algunos años, dice, la calidad del aire no estaba en la agenda pública como lo está ahora. “Ya tenemos un poco más de consciencia pero el tema aún sigue siendo técnico y lejano a las personas del común; sería importante que la ciudadanía esté más involucrada en las decisiones y todos los sectores debemos articularnos”, expresa Flórez.

    Por su parte, las voluntades, además de políticas y ciudadanas, deben ser también corporativas, según David Aguiar Gil, ingeniero sanitario y profesor de la Escuela Ambiental de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Antioquia. Expone la urgencia de romper paradigmas e implementar medidas sencillas como el teletrabajo. ¿Usted qué propone o que está dispuesto a hacer para evitar que la calidad del aire siga empeorando y se afecte su salud? Es la pregunta que deben hacerse todos los actores.

    (FIN/KGG)

    16 de abril del 2019