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La familia perfecta come ensaladas porque confía en que la nutrición que pregonan los expertos y que pasa por comer más verduras, sea la adecuada. Para darle fuerza a esa idea la lechuga es la reina y se ha vuelto un elemento infaltable del plato perfecto y un símbolo de alimentación saludable, sin embargo, lo que muy pocos saben es que hace miles de años las primeras civilizaciones la usaban solo para envolver comida por sus pocos aportes nutricionales.

  • La bióloga Brigitte Baptiste es la directora del Instituto Von Humboldt, fue la invitada a la sesión inaugural de la Cátedra Saberes con Sabor 2019.

    La bióloga Brigitte Baptiste es la directora del Instituto Von Humboldt, fue la invitada a la sesión inaugural de la Cátedra Saberes con Sabor 2019.

  • Brigitte Baptiste, habló de la lechuga, su origen y su pertinencia ambiental a propósito de los patrones de alimentación de los colombianos.

    Brigitte Baptiste, habló de la lechuga, su origen y su pertinencia ambiental a propósito de los patrones de alimentación de los colombianos.

  • Juan Camilo Restrepo Gutiérrez, vicerrector U.N. Sede Medellín.

    Juan Camilo Restrepo Gutiérrez, vicerrector U.N. Sede Medellín.

  • La Cátedra Saberes con Sabor se llevó a cabo en el Teatro Suramericana.

    La Cátedra Saberes con Sabor se llevó a cabo en el Teatro Suramericana.

  • El Teatro Suramericana es el escenario en el que tendrán lugar los encuentros de Saberes con Sabor, una cátedra abierta que la U.N. Sede Medellín le ofrece a la ciudad.

    El Teatro Suramericana es el escenario en el que tendrán lugar los encuentros de Saberes con Sabor, una cátedra abierta que la U.N. Sede Medellín le ofrece a la ciudad.

    100 gramos de lechuga representan: 15 calorías (alrededor de 0,8%), 0% grasas recomendadas, 1% de sodio, 5% potasio, 5% fibra, 2 – 5 % de otros nutrientes y, eso sí, 95% agua. Esa es, tal vez, la razón por la cual los antiguos egipcios la consideraban una planta afrodisiaca sin uso vegetal, mientras que los romanos la utilizaron solo para limpiar la boca.

    Esa “tendencia a lechuguizarnos” sirvió de excusa para que la bióloga Brigitte Baptiste, directora del instituto Von Humboldt, abordara las prácticas dietéticas o nutricionales desde el punto de vista de cómo se desarrollan y de cómo afectan de manera positiva o negativa a una sociedad. Ese fue el eje central de la primera sesión de la Cátedra Saberes con Sabor en 2019.

    La doctora Baptiste hizo un recorrido por las dietas originarias en el mundo y subrayó, por ejemplo, que en las sociedades americanas, encontraban su base en la caza de animales y en el cultivo de productos como la yuca o el maíz. Aseguró que tras las diferentes formas de alimentación nativas hay razones ecológicas, regularmente sostenidas sobre la experiencia de miles de años de grupos étnicos y sociales de ensayar qué es comestible y que no; “y eso responde a una estrategia adaptativa basada en interpretar la complejidad de los ecosistemas”.

    No obstante, en la actualidad la alimentación humana está asociada a vertientes mucho más complejas como la salud, los gustos, el placer, el conocimiento, ideas externas y, por supuesto, con cuestiones estéticas y éticas. Es así como hoy tenemos una serie de imágenes de dietas correctas o adecuadas que establecen qué es lo realmente bueno y cómo comerlo.

    El meollo del asunto, según la bióloga, es que cada una de esas dietas “tiene la pretensión de dominar el mundo, de resolver los problemas de salud humana y hasta de definir la felicidad”. En ese orden, el riesgo también está en que muchas de las ideas actuales sobre alimentación saludable carecen de base científica y circulan libremente con el carácter de verdades absolutas. “Y ahí uno dice: si comiendo lo que come Angelina Jolie me vuelvo como ella, pues lo hago; finalmente, ir al mercado y copiar una dieta no requiere mayor esfuerzo”.

    La comida define una sociedad en términos no solo de salud sino también desde la relación con el territorio; la manera de entender de dónde provienen los alimentos puede determinar las apuestas por la sostenibilidad, por lo nativo o por las formas de limitar la huella ecológica; de ahí que los dilemas de la nutrición contemporánea estén vinculados con temas de cambio climático, deforestación, diversidad genética, entre otros.

    En consecuencia, hoy es más valido que nunca cuestionarse si “estamos en lo correcto o simplemente seguimos admoniciones externas y reproducimos ideas de manera inconsciente”, precisó la directora del Instituto Von Humboldt.

    Respecto a las reflexiones que presentó Baptiste, el vicerrector de la U.N. Sede Medellín, Juan Camilo Restrepo Gutiérrez, destacó la importancia de divulgar la ciencia desde una mirada social; propósito que persigue la cátedra Saberes con Sabor.

    “El espíritu de esta cátedra de ciudad es proponer miradas renovadoras sobre asuntos cotidianos, compartir conocimientos, reflexiones, sensaciones, modificar los contextos y proponer nuevas controversias, debates y voces discordantes que nos inviten a seguir moviendo la frontera del conocimiento”, concluyó el Vicerrector.

    (FIN/CST)

    12 de febrero del 2019