Escudo de la República de Colombia
A- A A+

Está a un semestre de graduarse como Ingeniera Química de la Universidad Nacional de Colombia. Próxima a cumplir 22 años mira hacia atrás y aunque siente como un sueño su historia en la universidad pública también está convencida de que, si le fuera posible, la repetiría una y otra vez siempre con más ganas.

  • Susana Ramírez Restrepo es estudiante del pregrado de Ingeniería Química de la Facultad de Minas.

    Susana Ramírez Restrepo es estudiante del pregrado de Ingeniería Química de la Facultad de Minas.

  • Este año Susana fue una de las galardonadas en los premios Medellín Investiga.

    Este año Susana fue una de las galardonadas en los premios Medellín Investiga.

  • Sus padres: Luis Fernando y Beatriz Helena, la han apoyado siempre.

    Sus padres: Luis Fernando y Beatriz Helena, la han apoyado siempre.

  • La profesora Astrid Sánchez Pino ha sido su mentora.

    La profesora Astrid Sánchez Pino ha sido su mentora.

  • En septiembre estuvo en una ponencia internacional en Portugal.

    En septiembre estuvo en una ponencia internacional en Portugal.

  • Para Susana la literatura y la música son algunas de sus maneras preferidas de ser feliz.

    Para Susana la literatura y la música son algunas de sus maneras preferidas de ser feliz.

     

    Susana estudió en el Gimnasio Integral Santa Ana, en Envigado, y nunca sintió que la educación superior en una institución pública fuera una opción para ella, entonces en el último año escolar, cuando debía decidir su opción profesional, recordó las palabras de su prima Ana María Restrepo, heredera de la educación privada: “Susi, no descartes la posibilidad de la universidad pública”.

    “Cuando estaba en 11°pensé mucho en las palabras de mi prima y no sé por qué pero me llegaron al corazón. Me iba a presentar a la Universidad de Antioquia y a la Nacional pero mi deseo era la U.N. porque sentía que se ajustaba más a mis intereses académicos, por eso cuando pasé descarté la otra opción inmediatamente”, recuerda Susana.

    También en sus últimos años de colegio decidió la ingeniería química como camino; uno, por su afinidad con esta área del conocimiento, y dos, porque quería aprender a pensar como ingeniera. “Me parece que es una forma práctica de ver el mundo y eso complementa mi gusto por entender las cosas y por saber el cómo que hay detrás de todo”, cuenta.

    Susana es responsable, disciplinada y disfruta el trabajo en equipo, justamente eso encontró en la U.N. “Desde el primer semestre trabajé con otros y por suerte siempre tuve compañeros comprometidos”, dice.

    Además de su encuentro con jóvenes con quienes sintió empatía, Susana también se topó con personas que pensaban diferente y esa variedad la terminó de enamorar de la U.N.

    “Acá descubrí otras formas de ver el mundo, con ideas que nunca hubiera imaginado, personas de todo el país y de todas las clases sociales y eso me encanta, sobre todo, porque somos capaces de estar en paz; este es un espacio de convivencia y de respeto en el que todos somos diferentes, pero al final somos los mismos”. Ese ideal de sociedad es para Susana la universidad pública.

    Además de ese componente humano en la U.N. también adquirió y perfeccionó las habilidades técnicas y las competencias para seguir enfrentando la vida desde su profesión; se vinculó a la investigación, más o menos desde el quinto semestre, gracias al apoyo de la profesora Astrid Sánchez Pino e identificó que hacia allá quiere encausar su quehacer.

    A propósito, Susana fue una de las 10 laureadas, entre 117 postulados, durante la última entrega de los premios Medellín Investiga en la categoría Estudiantes de Pregrado Destacados por su Vinculación a la Investigación.

    “Yo hago parte de un macro proyecto financiado por Ecopetrol y Colciencias que busca optimizar el craqueo catalítico fluidizado del petróleo, uno de los procesos para la refinación de crudos pesados. Estoy vinculada en el componente químico que pretende entender cómo es el mecanismo catalítico de craqueo; algo así como quebrar los enlaces de los hidrocarburos para obtener moléculas más pequeñas que sirvan para extraer hidrocarburos livianos útiles a la industria como gasolina o gas”, explica la estudiante.

    Susana participó en el proyecto bajo la dirección de la profesora Sánchez Pino y, también gracias a ella, se postuló a los premios Medellín Investiga, reconocimiento que, afirma, “fue un honor y un impulso importante para darme ánimos en lo que sigue en mi vida y en mi carrera”.

    Más adelante, señala, quiere continuar investigando, pero no desde la academia sino desde la industria pues la complace la idea de aplicar el conocimiento generado.

    “Yo quiero investigar, pero no enfocada en la academia o solo por la reputación, aunque eso es muy válido, quisiera estar, por ejemplo, en el departamento de investigación y desarrollo de una empresa, allí donde se produce conocimiento que impacta más directamente a la sociedad”. Justamente el próximo año Susana comenzará su práctica profesional encaminada en ese propósito.

    Respecto al futuro, reconoce que no le gusta la idea de hacerse grandes planes porque eso puede limitarla en sus posibilidades, prefiere que la vida la sorprenda, eso sí, tiene muy claro que una vez graduada quiere darse un tiempo para viajar y para perfeccionar sus habilidades en otras lenguas: inglés y francés.

    Y es que para Susana la felicidad, asociada con la idea de aquello que le aporta a su vida sosiego y alegría es fundamental; por eso lee apasionadamente, por eso se pierde en la melodía de las canciones que le gustan, por eso viaja y por eso sabe que “lo que decida para después me va a hacer feliz”.

    (FIN/CST)

    2 de noviembre del 2018