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Tal vez el único factor para comprar o ponerse un zapato es que sea bonito, teniendo en cuenta que esta prenda de vestir se ha constituido en un elemento que brinda estatus y que sirve como referente en algunas oportunidades de primera impresión.

  • Un buen calzado, cómodo, transpirable y con amortiguación es el recomendable para las labores del día a día.

    Un buen calzado, cómodo, transpirable y con amortiguación es el recomendable para las labores del día a día.

  • Hasta 6 cm es el máximo del tacón para una correcta ergonomía.

    Hasta 6 cm es el máximo del tacón para una correcta ergonomía.

  • Poner el pie encima del zapato y que este quede completamente por dentro es una medida ideal para identificar un calzado correcto.

    Poner el pie encima del zapato y que este quede completamente por dentro es una medida ideal para identificar un calzado correcto.

  • Algunos zapatos son útiles para zonas húmedas y brindan protección extra.

    Algunos zapatos son útiles para zonas húmedas y brindan protección extra.

    Expertos en el tema consideran que la salud es mucho más importante que la aceptación social y brindan recomendaciones para escoger además de un calzado bonito, uno que no vaya en contra del propio cuerpo.

    Para Azizi Caruso Domínguez, fisioterapeuta de la Sección de Seguridad y Salud en el Trabajo de la U.N. Sede Medellín, contar con el calzado apropiado para las labores diarias, puede prevenir patologías como fatiga muscular, desviaciones, malformaciones de pie, rodilla y cadera.

    “Cuando hablamos de un buen calzado nos referimos a uno que brinda un buen confort, es decir, que tiene el apoyo y acolchado necesario para que soporte y amortigüe el cuerpo. Las expresiones como que el calzado cede son erróneas y contraproducentes para la salud”, comentó Azizi Caruso.

    Así mismo, la médica podiatra de la Universidad de Antioquia, Rosa Pinto Camacho, considera que hay que tener en presente cuántas horas se usará el calzado y si este es pertinente, no solo para la labor que se realizará, sino también el clima y las condiciones silvestres.

    “Hay que identificar si el trabajo lo voy a realizar en zonas húmedas o zonas peligrosas por lo cual se necesita protección extra contra aplastamientos, identificar esto nos evitaría muchas molestias en cuestión de agarre, comodidad y sobretodo en salud”, agregó Pinto Camacho.

    Tipos de calzado y cómo usarlos

    Aunque la recomendación de las expertas es usar siempre un calzado cómodo para todo tipo de actividades, en muchas oportunidades y lugares, algunos cargos o razones de etiqueta no lo permiten, por lo que usarlos de manera adecuada y con conocimiento es lo ideal.

    Tacones

    Para Azizi Caruso, usar este tipo de zapatos no es recomendable bajo ninguna circunstancia, pues no brinda un apoyo adecuado y no permite adoptar una buena postura para el resto del cuerpo.

    “En caso tal de que sea necesario su uso, lo pueden hacer y aprovechar los momentos de descanso para descalzarse y usar baletas, de esta manera se anularán las malas posiciones”, indicó la Fisioterapeuta.

    Por su parte, la doctora Rosa Pinto considera que sí se pueden usar, pero guardando proporciones coherentes frente a su altura.

    “Para trabajar, lo máximo que se tolera en un tacón es 6 cms, después de esta medida se convierte en una forma que no es anatómicamente tolerada, producirá lesiones y alrededor de las tres de la tarde quien los lleve tendrá una fatiga extrema que le va a impedir pensar y hacer otras funciones”, señaló la Médica Podiatra.

    Calzado de seguridad

    Para Pinto Camacho, este calzado es supremamente cómodo, pero las propias personas al calzarlos de mala manera se han encargado de satanizarlos.

    “Esta mala fama está dada porque la misma gente se pone dos y hasta tres tallas menos de su talla real y como este zapato tiene una puntera rígida para proteger de accidentes de trauma, esta no cede y al no hacerlo aporrea los dedos. La invitación es a que las personas sean más cuidadosas al señalar su talla, pues la comodidad y utilidad de este zapato es única”, precisó.

    Calzado doméstico

    Estar en el hogar es uno de los momentos más relajantes de las personas y por eso en muchas oportunidades se descuida el calzado. Para las expertas, usar chanclas popularmente conocidas como “tres puntadas” no está mal para un rato. El problema radica cuando estas se utilizan para jornadas diarias de cinco y seis horas.

    “El calzado de la casa es el que más descuida la gente y resulta que es uno de los que más daña el pie, pues para levantarse e ir al baño y preparar café no hay problema, pero cuando se realizan grandes jornadas estos zapatos presentan vicios y desgastes y pueden generar grandes problemas tanto para el pie como para la salud de las personas”, precisó la doctora Rosa Pinto.

    Situación que corrobora la fisioterapeuta Azizi Caruso, al manifestar que los zapatos planos son igual de dañinos que unos tacones muy altos.

    “El calzado totalmente plano puede generar patología en las personas, pues no brinda el apoyo necesario ni la amortiguación suficiente para que el cuerpo se sienta cómodo”, dijo.

    Para cualquier tipo de actividad, la doctora Pinto Camacho recomienda hidratar los pies cada noche, así como se realiza con las diferentes partes del cuerpo, pero con una crema que contenga urea, un compuesto químico que contribuye a la hidratación.

    Recomendaciones para escoger un calzado que se acomode a las necesidades

    Diariamente, el pie produce una onza de agua, por lo que la transpiración en los zapatos debe ser lo suficientemente buena para poder eliminarla. De no ser así, las expertas recomiendan no repetir zapatos, es decir, el que se usó el día lunes no ponérselo el martes, esto con el fin de permitir la ventilación y eliminación de esa onza de agua en un lapso de 24 horas.

    Para saber la talla del zapato, lo ideal es recurrir a un tallímetro de pie, poco usado en nuestra cultura, por eso se hace necesario recurrir a técnicas como pararse encima de la plantilla del zapato y que la distancia que haya entre el dedo más largo del pie y la punta de la suela sea de al menos, 1,5 centímetros.

    Identificar si el pie es delgado o ancho juega un papel preponderante a la hora de escoger y comprar zapatos.

    Si la persona tiene los pies delgados, la recomendación es usar zapatos que tengan un sistema de amarre para ajustar la capellada, que es la parte del calzado que cubre la totalidad del pie sin contar la suela, este amarre que puede ir con tirillas, cordones o correas no permite que el pie se mueva dentro del calzado.

    Y si por el contrario, la persona tiene el pie ancho, deberá buscar un zapato que respete el amplio de los metatarsianos, es decir, que del primer al último dedo, el zapato cubra por completo sin estrecharlos.

    “Las personas deben saber que no todos los zapatos son para todo el mundo, hay modas que nos encantan pero no son diseñadas para todos, esto hay que entenderlo para cuidar la salud, del pie y del cuerpo completo”, complementó la doctora Rosa Pinto.

    El uso inadecuado de zapatos ergonómicamente mal diseñados o mal elegidos, puede causar entre otras cosas, dolor en la pantorrilla, talones, tobillo, espalda baja y caderas.

    Por eso, al momento de presentarse uno de estos síntomas lo más común es culpar a la postura o la silla donde se labora, pero muchas veces es el propio calzado el que afecta gravemente la ergonomía correcta del cuerpo.

    “Estamos en un mundo donde vale más prevenir que lamentar, debemos partir de allí para escoger un buen calzado, la moda es necesaria y bonita, pero más importante tener un buen estilo de vida saludable”, concluyó Azizi Caruso Domínguez.

    (FIN/AGG)

    16 de octubre del 2018