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¿Qué sería de la humanidad hoy si hace casi 800 mil años el antecesor del hombre actual no hubiese descubierto y aprendido a manipular el fuego? Peor aún, ¿qué sería si ese hallazgo no se hubiese compartido?

 

  • Durante la actividad académica se hicieron paneles sobre la ciencia en los medios y experiencias positivas en apropiación social del conocimiento.

    Durante la actividad académica se hicieron paneles sobre la ciencia en los medios y experiencias positivas en apropiación social del conocimiento.

  • Alrededor de 150 personas participaron en el Seminario Cómo contar la ciencia que se llevó a cabo en la Universidad Eafit.

    Alrededor de 150 personas participaron en el Seminario Cómo contar la ciencia que se llevó a cabo en la Universidad Eafit.

  • De acuerdo con la periodista científica, Ángela Posada Swafford, los investigadores tienen la responsabilidad de dar a conocer y comunicar lo que hacen porque tienen el poder de la credibilidad.

    De acuerdo con la periodista científica, Ángela Posada Swafford, los investigadores tienen la responsabilidad de dar a conocer y comunicar lo que hacen porque tienen el poder de la credibilidad.

  • El Seminario fue liderado por la Alianza de Apropiación Social del Conocimiento en la que participan ocho instituciones de educación superior de la ciudad, entre ellas la U.N. Sede Medellín.

    El Seminario fue liderado por la Alianza de Apropiación Social del Conocimiento en la que participan ocho instituciones de educación superior de la ciudad, entre ellas la U.N. Sede Medellín.

  • El conocimiento científico le pertenece a la sociedad y es un insumo para tomar decisiones.

    El conocimiento científico le pertenece a la sociedad y es un insumo para tomar decisiones.

    Desde el fuego y la construcción, perfeccionamiento y uso de instrumentales que le permitieron al hombre evolucionar y desarrollar su inteligencia, pasando por la invención de la electricidad y las actuales herramientas de comunicación, hasta las teorías sobre agujeros negros y la exploración de vida en otros planetas, compartir y comunicar la ciencia ha hecho avanzar a la humanidad.

    Frente a este escenario en 2011 varias universidades de Antioquia conformaron la Alianza de Apropiación Social del Conocimiento, una red cuyo propósito es acercar a la sociedad a los temas sobre producción científica y formar nuevos públicos de interés al interior de las instituciones y en el ecosistema de ciencia, tecnología e innovación de la ciudad y la región. En relación a este objetivo se llevó a cabo recientemente el seminario Cómo contar la ciencia.

    Uno de los invitados al evento fue el físico y periodista científico de la Universidad Nacional Autónoma de México, Javier Cruz Mena, para quien la ciencia debería estar en la agenda mediática por merecimiento propio por cuanto los hallazgos, avances y aportes de la investigación científica son temas sensibles a la humanidad en general.

    No obstante, “más importante es el hecho de que hay una serie de temas que están en la agenda periodística y que piden a gritos una inclusión de información científica que a veces se queda de lado”, agregó el experto en divulgación científica.

    Como ejemplo Cruz Mena citó el caso del proyecto Hidroituango. Según él, una obra de infraestructura de tal envergadura necesitaba desde el comienzo información científica como parte de la cobertura periodística.

    “Necesitamos periodistas con la capacidad de reconocer que las historias que se cuentan requieren ciencia y de incrustarla en la narrativa de una manera tersa; no necesariamente debe estar en una sección”, precisó.

    Al respecto la periodista y también divulgadora, Ángela Posada Swafford, destacó que extender el conocimiento científico de los laboratorios a las calles es imperativo por cuanto este impacta la vida en todas sus formas y en todo momento. También resaltó que se debe atacar la divulgación de la ciencia desde todos los ángulos.

    “¿Quién debe divulgar? Todo el mundo: el científico, el periodista, el escritor y todo aquel que lo haga bien, con la rigurosidad científica pero también con las herramientas de la narrativa en lo escrito o en el medio que considere pertinente para llevar mejor la información a la audiencia”, dijo.

    Además resaltó que de igual manera los investigadores tienen la responsabilidad de dar a conocer y comunicar lo que hacen porque tienen el poder de la credibilidad.

    Para el también periodista Pablo Correa, editor de temas de ciencia en El Espectador, transmitir las ideas que se inventan los seres humanos impulsa el conocimiento y hace que las generaciones que vienen atrás las aprendan, interioricen y generen nuevos postulados.

    Destacó que, como afirma el escritor Julio César Londoño, “el divulgador de la ciencia es un cartero; alguien que va a los laboratorios, busca a los científicos que están escondidos en su trabajo, coge el conocimiento y lo lleva a cualquier ciudadano con el fin de que lo entienda, se interese y pueda tomar decisiones”.

    Los desafíos de contar la ciencia

    Emparentar el conocimiento científico con las artes, convencer a los medios de que este merece un lugar en las informaciones cotidianas, llevarle al público historias de ciencia que los conmuevan e involucren, conquistar a las audiencias más difíciles como los niños o las amas de casa, así como lograr trabajos colectivos o interinstitucionales, son algunos de los retos que tiene por delante el ejercicio de la divulgación.

    En esta tarea la Alianza ya ha trasegado un camino importante en el departamento, e incluso en el país, que pasa por la realización de otros eventos como una ponencia internacional, cátedras y tres versiones del Diplomado en Apropiación Social del Conocimiento.

    “En lo que tiene que ver con comunicación de la ciencia y con apropiación social del conocimiento es claro que se requieren esfuerzos colectivos, nuestros insumos son las investigaciones y ellas nos enseñan que el trabajo se hace en red. En ese sentido nuestra línea de trabajo ha sido aprender juntos, compartir capacidades y co-construir”, concluyó Claudia Patricia Gil Salcedo, líder del Programa de Divulgación Científica de la Universidad Pontifica Bolivariana, una de las instituciones que integra la Alianza.

    El Instituto Tecnológico Metropolitano, la Universidad de Antioquia, la Universidad de Medellín, la Universidad EIA, la Universidad Pontificia Bolivariana y la Universidad Nacional de Colombia Sede Medellín fueron las seis instituciones con que inició la Alianza, a ellas se sumaron la Autónoma Latinoamericana y Eafit en el propósito de fortalecer la divulgación científica y la apropiación social del conocimiento en la región.

    (FIN/CST)

    2 de agosto del 2018