Escudo de la República de Colombia
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anaclaudiajuanluisDe un lado de la sala objetos estáticos generan sombras móviles; la complementariedad entre lo estable y lo nómada se revela a través de Giróvagos Rastreos. Del otro aparece la guerra vista como un juego; Canción de Cuna es una mirada en retrospectiva, madura y consciente de la que fue una visión infantil. Juan Luis Mesa y Ana Claudia Múnera son los creadores de estas dos muestras que hasta el 27 de septiembre engalanarán la Sala U.

Las obras de estos artistas, ambos profesores de la Escuela de Artes de la Sede, son el resultado de años investigación y creación que, según Álvaro Correa Molina, coordinador de Sala U, “obedecen a experiencias personales y de vida y aparecen marcados por referencias autobiográficas”.

En el caso del profesor Mesa, autor de Giróvagos Rastreos, la obra no tiene una intención comunicativa definida, para él lo importante es expresar y crear a partir de procesos en permanente construcción y desconstrucción, en este caso alrededor de su preocupación por el espacio desde una mirada vivencial.

El artista cuestiona “a dónde lleva a cada ser humano la pregunta espacial y esta tiene que ver no solo con tener cuatro paredes y un techo sino con los desplazamientos, los tránsitos, las movilidades del cuerpo, que realmente es la única casa que uno tiene. La obra está catapultada allí pero no trata de explicar o hacer analogías”, dice.

El de Mesa es un trabajo depurado aunque cambiante, su idea es que mientras la obra esté exhibida se transforme constantemente. Esto tiene que ver con la premisa que lo mueve, relacionada con que no hay nada más inestable que lo estable, de ahí que el cambio le dé sentido a Giróvagos Rastreos.   

“Uno llega a un momento de la vida en que no tiene afanes, hace una cosa y la mira, la deshace, vuelve y la hace y eso es ser responsable. Y yo he empezado a entender la posibilidad de que lo estable se mueva”, comenta Mesa.

Precisamente, un trabajo sin afán es el de la profesora Ana Claudia Múnera Palacio, a quien su madre, Luz Elena, le describía la escena de una niña en su cuna rodeada de las imágenes que en la década de 1960 la revista Life publicaba en el contexto de la Guerra Fría. Esa niña, que percibía el mundo desde la inconsciencia de su cuna, era ella.

Años más tarde la artista combinó su imaginación y los recuerdos borrosos de su infancia con una minuciosa investigación. El resultado, Canción de Cuna, trae al presente aquella época de la carrera espacial, la Guerra de Vietnam, la crisis de los misiles, el alunizaje y la tensión de la época, “pero de una manera más infantil tratando de minimizarla, como si fuera una niña. Las armas se vuelven juguetes para inmovilizarlas un poco”, explica la profesora.

La infancia es un tema recurrente en la obra de Ana Claudia Múnera Palacio. Sobre la exposición la artista comenta que es la exploración de una época y de unos momentos históricos relevantes que hoy vuelven a tener vigencia debido a la tensión entre países con capacidad de destrucción masiva. “Eso nos recuerda que somos muy frágiles y esa preocupación está latente en mí como una consciencia planetaria que parece ser de una cosa de la infancia”.

Canción de Cuna es un homenaje a su familia, a la educación, al amor, a la delicadeza y a la imagen de la memoria. “Nosotros tenemos la memoria a través de unas imágenes mentales y físicas que nos constituyen y vienen desde la infancia, por eso recuperar esa infancia es muy importante para mí en el presente”, concluye.

Sala U, un espacio para el arte ya reconocido en la ciudad, exhibe dos muestras alrededor de temáticas diferentes que, no obstante, responden a procesos de crecimiento artístico, ambos trabajados desde la experiencia y vivencias personales.

20 de agosto de 2015