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Alimentación saludable, sistemas de producción más amigables con el medio ambiente y el bienestar animal son algunos de los aspectos que contempla el Acuerdo 076 de 2017, “por el cual se promueve una alimentación verde en el municipio de Medellín y sus entidades descentralizadas”.

  • Según expertos, el Acuerdo del Día sin carne en Medellín carece de evidencia científica.

    Según expertos, el Acuerdo del Día sin carne en Medellín carece de evidencia científica.

  • En algunos países del mundo estrategias como el veggie day se realiza hace algunos años. Foto tomada de: https://www.flickr.com/photos/14501039@N08/2126072864

    En algunos países del mundo estrategias como el veggie day se realiza hace algunos años. Foto tomada de: https://www.flickr.com/photos/14501039@N08/2126072864

  • A propósito del tema, se realizó en la Sede una charla sobre la inviabilidad del Acuerdo aprobado por el Concejo de Medellín.

    A propósito del tema, se realizó en la Sede una charla sobre la inviabilidad del Acuerdo aprobado por el Concejo de Medellín.

  • El Acuerdo de Lunes Sin Carne y garantiza que, al menos un día a la semana, las más de 400 instituciones de educación públicas de la ciudad consuman un menú vegetariano.

    El Acuerdo de Lunes Sin Carne y garantiza que, al menos un día a la semana, las más de 400 instituciones de educación públicas de la ciudad consuman un menú vegetariano.

    Gracias al Acuerdo, cuyo proponente fue el concejal Álvaro Múnera Builes, Medellín se suma a campañas internacionales como el Lunes Sin Carne y garantiza que, al menos un día a la semana, las más de 400 instituciones de educación públicas de la ciudad consuman un menú vegetariano. La nueva normativa no ha sido completamente bien recibida en algunos sectores, pues consideran que carece de bases científicas.

    Los profesores del Departamento de Producción Animal de la Universidad Nacional de Colombia Sede Medellín, por ejemplo, escribieron un comunicado en el que señalan que el Acuerdo “fue fundamentado en información seleccionada arbitrariamente para mostrar una faceta negativa de la producción animal por su grado de responsabilidad en la generación de gases efecto invernadero y por los supuestos efectos negativos de los alimentos de origen animal sobre la salud de los consumidores”. También los profesores y estudiantes de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad de Antioquia se mostraron en desacuerdo.

    En ese sentido, Héctor Jairo Correa, de la U.N. Sede Medellín se refirió al Acuerdo, señalando que la norma desconoce los avances del país respecto a los temas que aborda.

    “El problema más grave del país es que nosotros no tenemos estudios propios que demuestren que haya alguna asociación, por ejemplo, entre el consumo de carnes rojas y los problemas de salud. En Colombia la información que se usa para estas recomendaciones es de otras partes del mundo principalmente estadounidense, lo cual desconoce nuestra realidad”, dijo el profesor, quien hizo un llamado de atención para que médicos y nutricionistas trabajen más fuertemente en generar un conocimiento propio sobre esta realidad en el contexto nacional.

    Sobre el papel de los bovinos en la generación de gases efecto invernadero, particularmente de metano, el profesor recordó que a nivel mundial todavía hay mucha discusión y que no es factible “demonizar a los animales porque ellos causan el calentamiento global porque eso es falso”.

    Con respecto al asunto ambiental de la ciudad el profesor recordó que “el problema de Medellín es otro y está relacionado con los autos y la industria por la emanación de partículas y gases contaminantes; es sobre ello que realmente tendrán que legislar nuestros concejales”. Y entregó datos como que aunque más del 70% del área total de Medellín es rural, la población de ganado bovino es solo de 14.985, es decir, un 0,006% de animales por persona en contraposición al 0.49 automotores por persona.

    Correa también se refirió al Acuerdo como una normativa que vulnera los derechos ciudadanos en términos de: libre desarrollo de la personalidad, medidas coercitivas que sesgan la libertad de la educación y del derecho a una alimentación balanceada y saludable “sobre todo de niños y jóvenes que son un grupo sensible”.

    Respecto a esto último la nutricionista Gigliola Agudelo Bolívar, profesora de la Universidad de Antioquia, señaló que cuando se habla de proteínas es necesario referirse a la calidad de las mismas y en ese orden también hay que mencionar los aminoácidos esenciales, es decir, aquellos que el organismo no es capaz de sintetizar por sí mismo sino que se toman a través de la dieta diaria.

    “Las proteínas vegetales no tienen todos los aminoácidos esenciales, como sí sucede con la carne, el huevo, la leche, etc. Entonces, con las fuentes vegetales hay que hacer mezclas para alcanzar ese ideal; una mezcla muy común es usar una leguminosa (frijol, lenteja o garbanzo) con un cereal (arroz, maíz, trigo) para completar una proteína vegetal con todos los aminoácidos esenciales”, explicó la profesora.

    En este sentido, Agudelo Bolívar también dijo que en términos de una alimentación saludable se puede pensar en reemplazar “uno o dos días a la semana la proteína animal, pues puede obtenerse lo que se necesita con base en proteína vegetal”.

    La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) declaró el 2016 como el año de las leguminosas con el propósito de destinar recursos y estrategias para desarrollar proyectos en educación nutricional y en procesos productivos para mostrar todos los beneficios nutricionales y ambientales en el cultivo de esta fuente de proteína vegetal.

    En esta medida la académica comentó que “desde el punto de vista de la sostenibilidad se habla de usar fuentes no animales de proteína y aprovechar las vegetales como leguminosas, algunas setas (champiñones, orellanas, portobellos) y germinados (soya o alfalfa), que contienen proteínas”. No obstante, también recordó que no hay vegetales con contenido proteico más alto que la carne.

    Aunque el Acuerdo 076 de 2017 es un hecho en la ciudad, el debate a su alrededor continuará pues involucra a múltiples sectores. “Para nosotros como academia ha sido interesante y un reto importante que nos pone a reflexionar permanentemente sobre nuestro quehacer como profesores e investigadores y sobre cuáles son los mensajes que tenemos que llevar a la sociedad”, concluyó el profesor Héctor Jairo Correa.

    (FIN/CST)

    11 de marzo del 2018