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A comienzos de la década de 1960, un grupo de más o menos 10 estudiantes de cuarto año de Ingeniería Civil de la Facultad de Minas decidió que no querían estudiar más ingeniería. Le presentaron al decano de la época, Peter Santamaría Álvarez, sus inquietudes y la siguiente es la manera como uno de ellos recuerda, casi 60 años después, aquella conversación que sentó las bases de la Maestría en Ciencias - Matemáticas.

  • Con una jornada académica la Facultad de ciencias conmemoró los 50 años de la Maestría en Matemáticas.

    Con una jornada académica la Facultad de ciencias conmemoró los 50 años de la Maestría en Matemáticas.

  • Antonio Vélez Montoya, ingeniero electricista de la Universidad Pontificia Bolivariana y magíster en Matemáticas.

    Antonio Vélez Montoya, ingeniero electricista de la Universidad Pontificia Bolivariana y magíster en Matemáticas.

  • Juan Felipe Gaviria Gutiérrez, ingeniero civil y magíster en Matemáticas de la Sede Medellín.

    Juan Felipe Gaviria Gutiérrez, ingeniero civil y magíster en Matemáticas de la Sede Medellín.

  • Juan camilo Ochoa, ingeniero civil y magister en Matemáticas de la Sede Medellín.

    Juan camilo Ochoa, ingeniero civil y magister en Matemáticas de la Sede Medellín.

    —Y qué es lo que quieren estudiar, nos preguntó Peter.

    — ¡Matemáticas!, le dijimos nosotros, entusiasmados. 

    —Pero, y quién va a ser el profesor

    —Tranquilo, nosotros tenemos al profesor ya conversa’o. (Que era  Antonio Vélez de la U.P.B. y tenía un entrenamiento muy bueno en matemáticas).

    —Entonces hagamos una cosa: lo voy a contratar, eso sí, adviértale al profesor Antonio Vélez que les dicte el curso de matemáticas que ustedes quieran y les ponga las notas que él considere, pero que las listas de clase que le van a llegar no son de lógica matemática ni de topología ni nada sino de alcantarillado, de puentes, de carreteras, en fin. 

    —Y recuerdo que le dijimos, mejor, qué importa.

    “Así empezó Antonio dándonos varios cursos y nos dimos el gusto de estudiar matemáticas al antojo nuestro y con el visto bueno del decano de la Facultad”, contó Juan camilo Ochoa

    Casi por generación espontánea fue apareciendo el posgrado que, tras la inquietud inicial de aquel grupo de muchachos, que finalmente se recibieron como ingenieros, se institucionalizó en 1967. Y precisamente, fueron ellos los primeros estudiantes y graduados de la Maestría en Matemáticas.

    Juan Felipe Gaviria, quien formó parte de aquel selecto grupo precursor del posgrado, recordó que el desarrollo fuerte de las matemáticas, empezó básicamente porque él y sus compañeros las veían como algo maravilloso y apasionante.

    “Cuando uno tiene un gusto particular y llega alguien que le da respuesta a ello de una excelente manera, uno queda completamente prendado. Y lo que hizo Tonino (Antonio Vélez) fue mostrarnos que ahí había un camino importante, además gozábamos con él y eso fue esencial”, precisó Gaviria.

    Sobre aquella experiencia, el maestro Antonio Vélez confesó haber recibido el interés de los estudiantes con mucha gratitud, pues para la fecha, no había en Medellín con quien hablar del tema. “Un día llegaron estos señores y me sorprendieron con su propuesta y su deseo de estudiar matemáticas, puedo decir que es el grupo más distinguido y selecto que he tenido porque además no había ninguna presión por la nota, es más, no recuerdo haber hecho exámenes o calificaciones”, comentó.

    De aquellos años 60, donde los únicos elementos para estudiar matemáticas eran lápiz, papel y los escasos libros del siglo XIX que habían llegado a la ciudad, hoy solo quedan las anécdotas y los buenos recuerdos. Tras medio siglo de historia el posgrado en Ciencias - Matemáticas ha graduado a más de cien magísteres y cuenta con 26 estudiantes activos que publican en importantes revistas a nivel nacional e internacional y que son productivos y competitivos.

    A propósito, José Luis González, matemático y magister en matemáticas de la U.N. y quien representa a las nuevas generaciones de las que depende el futuro de esta área del conocimiento en la Universidad, destacó la calidad del posgrado. “Yo siento que el programa de maestría que me tocó fue muy bueno, con clases muy avanzadas y profesores muy preparados; por supuesto el nivel es cada vez mejor y los estudiantes que estamos produciendo tienen lo suficiente para ser muy exitosos en cualquier universidad del mundo”.

    En este año de efemérides para la Universidad Nacional de Colombia, que conmemora 15 décadas de vida, también la Facultad de Ciencias de la Sede Medellín, a la que se circunscribe el posgrado, celebra la creación de uno de sus programas más antiguos y el que dio origen a los posteriores desarrollos que potenciaron la creación del centro del conocimiento maduro y comprometido que es hoy. 

    (FIN/CST)

    14 de diciembre del 2017