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Tinto y consomé para aguantar el trasnocho; libros, computadores con internet y asesoría de personal calificado para apoyar la jornada; el espacio apropiado para estudiar y estudiantes, muchos estudiantes, enfocados en terminar su semestre con broche de oro. Durante las dos jornadas en que la Biblioteca Efe Gómez abrió sus puertas 24 horas, más de 10.000 estudiantes aprovecharon esta iniciativa única en las bibliotecas universitarias de Medellín.

Tras el éxito de la primera semana, que se desarrolló entre las 7:00 p.m. del miércoles 3 y las 7:00 a.m. del martes 9 de junio y en la que 9.589 usuarios pasaron la noche estudiando en la Biblioteca Efe Gómez, se tomó la decisión de extender la medida. Esta vez, entre el 11 y 16 de junio, 5.656 visitantes repitieron la hazaña de trasnochar en la biblioteca de la Universidad Nacional de Colombia Sede Medellín.

“La iniciativa se evalúo muy  positivamente, primero porque es la primera vez que una universidad pública en Medellín ofrece un servicio así y segundo los estudiantes manifestaron una opinión de total agrado ya que tuvieron todos los recursos en un mismo lugar, pudieron reunirse en grupos, acceder a material bibliográfico, a computadores, lo cual les permitió preparar mejor sus exámenes”, comentó Sonia María Valencia Grajales, jefe de la División de Bibliotecas de la Sede.

A propósito del balance positivo, Luz Mery Restrepo auxiliar de referencia, quedó sorprendida por la acogida de la comunidad universitaria, “imagínese que en 40 años que voy a cumplir trabajando acá esto nunca se había visto, para mí fue muy impactante porque incluso en altas horas de la madrugada la biblioteca nunca estuvo sola”, dijo. 

Los empleados, parte fundamental de esta prueba piloto

“El sacrificio es muy grande, uno renuncia a sueño y a tiempo con la  familia, pero a la vez es muy bonito porque cada que un estudiante le dice a uno gracias, esto estuvo muy bueno, se siente una satisfacción muy grande”, aseguró Ximena García, comunicadora de la Biblioteca Efe Gómez.

Por su parte, Dominique Cresp jefe de la sección de Servicios Generales, explicó que se prestó servicio en dos frentes: la parte de vigilancia, que no presentó novedades, y desde transporte para facilitar la movilidad en altas horas de la madrugada. “El bus tuvo dos días en que realizó dos recorridos, tres días en que sólo hizo un recorrido y el resto no realizó ninguno” comentó.      

Según Sonia María Valencia, sin el apoyo del personal bibliotecario y el aporte del departamento de Vigilancia, de Servicios Generales, Bienestar Universitario, Lucho, el cuadrante de la policía  y demás integrantes de la comunidad universitaria, la medida no habría logrado el mismo nivel de éxito e impacto.

Lucho y su sobrino Camilo Jaramillo, estuvieron al frente de Donde Lucho, prestando el servicio de cafetería a los estudiantes hasta altas horas de la noche, incluso hubo días en que, al igual que la biblioteca, tampoco cerraron.

 “En términos generales todos quedamos contentos, primero porque se le cumple a la institución y a los estudiantes, es muy placentero escuchar los agradecimientos, nos hacen saber que en realidad estábamos prestando un buen servicio”, señaló Luis Jaramillo “Lucho”

Proyección a futuro

Jorge Eduardo Zapata Mejía, de Ingeniería eléctrica, quien pasó la noche estudiando con un grupo de compañeros, resaltó la importancia de continuar implementando la medida en semestres siguientes. “La jornada es muy buena, yo la apoyo totalmente porque hay más motivación cuando uno estudia con otros y más si es en un ambiente cómodo y apropiado para tal por la iluminación y los recursos que ofrece”.

Indira Córdoba, una de las empleadas de la biblioteca que apoyó los turnos de madrugada, coincide con el estudiante en cuanto a la necesidad de replicar la jornada. “Yo pienso que la intención se debería repetir porque las dos últimas semanas del semestre son muy claves para el estudio y los muchachos la verdad lo necesitan”, dijo.

Dado el impacto positivo de la medida, no solo a nivel de la Universidad sino también de ciudad, la idea es darle continuidad en los semestres siguientes. “Vamos a coordinar el tema con la Dirección Académica para saber cuáles son las fechas en las que los estudiantes tienen los  exámenes para coordinar el próximo semestre las jornadas de 24 horas”, afirmó la jefa de la División de Bibliotecas de la Sede.

Más allá de la evaluación positiva, la medida de mantener abierta la biblioteca constituye un hecho histórico para la Universidad Nacional de Colombia Sede Medellín y para la ciudad. “Fuimos un ejemplo y seguro en poco tiempo otras bibliotecas universitarias le apostarán a este tipo de iniciativas”, concluyó Sonia María Valencia.

 

17 de junio de 2015