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Escalofrío. Eso fue lo que sintió Rosario Jaramillo Mora cuando entró por primera vez a la Sala Patrimonial de la biblioteca Efe Gómez de la U.N. Sede Medellín. Además de llevar el nombre de su padre: el historiador Jaime Jaramillo Uribe, el lugar recoge la producción académica, la colección personal y parte de la historia familiar de uno de los más importantes intelectuales del siglo XX en Colombia.

  • La Sala Patrimonial Jaime Jaramillo Uribe está ubicada en el segundo piso de la Biblioteca Efe Gómez.

    La Sala Patrimonial Jaime Jaramillo Uribe está ubicada en el segundo piso de la Biblioteca Efe Gómez.

  • Rosario Jaramillo Mora conoció los planos de la distribución futura de la Sala Patrimonial.

    Rosario Jaramillo Mora conoció los planos de la distribución futura de la Sala Patrimonial.

  • Alrededor de 1.500 títulos de la colección personal de Jaime Jaramillo Uribe, también reposan en la sala.

    Alrededor de 1.500 títulos de la colección personal de Jaime Jaramillo Uribe, también reposan en la sala.

  • Rosario Jaramillo Mora, hija de Jaime Jaramillo Uribe.

    Rosario Jaramillo Mora, hija de Jaime Jaramillo Uribe.

  • Fotografías, cartas, grabados, entre otros archivos, hacen parte de la colección.

    Fotografías, cartas, grabados, entre otros archivos, hacen parte de la colección.

    Fotos familiares, correspondencia, diarios personales y académicos, libros, diapositivas y demás que pertenecieron al historiador, a su esposa, la antropóloga Yolanda Mora y a su hijo, el pintor neo expresionista Lorenzo Jaramillo Mora, son algunos de los archivos que sentaron las bases de la Sala Patrimonial que a futuro contará con otras colecciones valiosas.

    “Estoy muy feliz de saber que tomé la buena decisión de entregar absolutamente todas estas memorias a la Universidad. Además estoy muy impresionada por el trabajo delicado, fino, cuidadoso, serio, sensible y profundo con el que se ha tratado todo este material que recoge de alguna manera la memoria de mi familia”, dijo Rosario, la única sobreviviente de los Mora Jaramillo durante su visita a la Sala. 

    Jaime Jaramillo Uribe, fue profesor la Universidad Nacional de Colombia y fundador del primer programa de Historia en el país en la U.N. Sede Bogotá. Gracias a sus intereses variados, la colección alberga, entre otros, títulos de historia de la colonización antioqueña, libros sobre viajeros extranjeros en el país, cartografías, mapas antiguos, grabados e ilustraciones del siglo XIX y trabajos clásicos de historiadores como Germán Colmenares, Hermes Tovar Pinzón y Jorge Orlando Melo.

    Yolanda Mora de Jaramillo, también profesora de la U.N., fue una de las primeras antropólogas colombianas y como intelectual hizo valiosos aportes en temas como la historia de la cocina y la  alimentación en el país y el conocimiento de algunas comunidades indígenas.

    Para cerrar la triada aparece en escena Lorenzo Jaramillo Mora, uno de los pintores colombianos más relevantes en las últimas décadas del siglo XX, en cuya biblioteca destacan libros de arte y literatura en diferentes idiomas, memorias de su juventud y su infancia, entre otros archivos.

    Más apelando a las emociones que a la lógica, Rosario Jaramillo se lanzó a elegir el que para ella es el más preciado bien de cada uno de los miembros de su familia y que hoy reposa en la biblioteca.

    De su padre eligió el carnet de estudiante de la Universidad de la Sorbona. “Para él vivir en París fue muy importante, allí fue alumno de los grandes intelectuales del momento y eso lo puso a la altura de lo que sucedía en términos de estudios de Historia”.

    “De Lorenzo también París”. Una fotografía de su hermano durante sus años en Francia, en la plenitud de su juventud, ya un pintor reconocido y en el que se le ve, sobre todo, exultante.

    Y de su madre la fotografía de sus grados de la Escuela Normal Superior. Una imagen donde se percibe joven, elegante, atractiva y fuerte, con todo el potencial de la intelectual que sería.  

    “Cuando yo terminé de empacar lo que iba a entregar a la Biblioteca, la vida de mi papá, mi mamá y mi hermano quedó reducida a cinco cajas. Y acá han hecho el trabajo minucioso de organizar todo, es ahí donde sobrevive parte de la vida de ellos, por eso este lugar es como un osario de memoria emotiva del afecto y la vida”, concluyó Rosario Jaramillo y se comprometió a volver, a regresar siempre a este lugar que para ella tiene algo de místico y sagrado: la historia aún no descubierta de su familia. 

    (FIN/CST)

    12 de octubre del 2017